sábado, 21 de noviembre de 2015

#IncMty2015

Es el 3er año de existencia del IncMty. He tenido la fortuna de participar en cada una de sus ediciones, confirmando que se esta convirtiendo en el evento más importante de emprendimiento de Latinoamérica y tal vez uno de los más importantes del mundo.

Fue una oportunidad para asistir a conferencias de colegas que no siempre tengo la posibilidad de escuchar y de convivir con gente joven para ganar en juventud y aprender mucho de las nuevas generaciones.

Difícilmente hay otro lugar en el que pueda coincidir con personas de todo el país: Chihuahua, Monterrey, Coahuila, León, Puebla, Jalisco, Estado de México, D.F., Michoacán, Querétaro, Aguascalientes, SLP., y otros amigos de Centroamérica y Estados Unidos. Todos con la misma intención de compartir, de aprender, de comentar tus ideas, tus planes, tus sueños. Por unos días desde este lugar se concentra tal vez, una de las mayores concentraciones de talento de todo el país.

Tiempo para aprender, para escuchar a mis gurús: RöC, Bob Dorf, Ash Maurya, Rogelio de los Santos. Tiempo de renovar ideas, temas, para aprender nuevas técnicas para contar historias, para entender que esta pasando en el mundo del emprendimiento y la innovación en el mundo.

Tal vez mi mayor aprendizaje no fue precisamente  conferencia, fue en una comida informal, en una de las mesas del campus del Tec, con hamburguesas en la mano con tres personas de gran calidad humana e intelectual Rogelio de los Santos, Salvador  Alba y Rubén Treviño. La plática giró alrededor de la actitud de suficiencia que tenemos las personas mayores al interactuar con jóvenes que no nos hace nada bien porque nos limita la capacidad de aprender, de renovarnos, de ponernos al día.

Hoy el mundo se ha transformado de una manera impresionante y en esta época del conocimiento todos debemos aprender, todos estamos en proceso de formación, éste ya nunca se termina. Aprender siempre es lo de hoy, independientemente de la edad, de la condición, de la circunstancia, de tu ocupación, hagas lo que hagas, pienses como pienses, en este mundo no podemos dejar de estudiar y prepararnos para un mundo que no para de cambiar.

La maravilla del #IncMty es que diferentes generaciones comparten sobre sus ideas, proyectos iniciativas, todas ellas con la ilusión de resolver un problema, de aprovechar oportunidades, de mejorar o transformar alguna industria. En ningún sitio, escuche quejas, protestas, peticiones al gobierno, solicitud de apoyos o subsidios. Escuche sólo propuestas, iniciativas, gente echada para delante con el deseo de ponerse retos grandes. Este es el México que esta cambiando nuestro destino fatal.

El resumen de estas horas en el #IncMty podría ser: compartí, aprendí, intenté ver más lejos y soñé junto con otros como hacer de este mundo un lugar mejor. Como decía Steve Jobs: "...porque sólo aquellos que están tan locos como para pensar que pueden cambiar al mundo son capaces de cambiarlo de verdad".

¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag


@innovadisrup

domingo, 15 de noviembre de 2015

La lectura, el estudio y la libertad

Los recientes atentados en Paris nos llevan a una reflexión profunda sobre la intolerancia y la libertad. El matar en nombre de Dios ha sido algo común en nuestra historia, y no ha sido exclusivo de una religión, todas las grandes religiones monoteístas del mundo han caído en esa tentación a lo largo de la historia.

Hoy pareciera que el concepto de Dios se ha desdibujado en muchos y a puesto diversos “dioses” en su mirada convirtiéndonos en un mundo relativista donde todo se vale, donde no se ponen limites, donde los valores se han perdido y el hombre ha perdido la conciencia de si mismo y su grandeza.

No estamos lejos de fanatismos, también nuestra sociedad se ha polarizado y la semilla de la violencia se ha sembrado en algunos sectores de nuestra sociedad. También tenemos atentados con frecuencia, y el saldo de los últimos años ha sido de miles de muertos provocados por otros mexicanos; nuestras diferencias no son por fanatismo religioso sino por un egoísmo que lleva a pisotear a otros con tal de sacar provecho económico.

Nadie duda de que tenemos muchas cosas que cambiar y por eso, muchos pensamos que la educación es el mejor camino para cambiar nuestra sociedad. La educación permitirá que con el tiempo las oportunidades se abran a más personas y no vivamos en una sociedad polarizada como la que hoy tenemos. Solo la educación nos volverá una sociedad más igualitaria y pondrá las bases para ser más unidos y ver en nuestro país a la casa de todos.

En nuestro mundo, aún cuando vivamos en un país subdesarrollado vivimos en un ambiente de libertad. Cualquiera puede hacer cualquier cosa, cualquiera puede ir a donde quiera, cualquiera puede estudiar lo que quiera y dedicarse a lo que quiera. Todo esto es posible porque pensar es gratis, porque en un país con libertades básicas como sucede con la mayoría en el mundo occidental es posible dedicarte y hacer lo que tu quieras.

Si bien existen condicionamientos por condiciones económicas que obligan que todas las personas deban buscar con mayor o menor esfuerzo su sustento, aún en esos casos extremos, la posibilidad de hacer de tu vida lo que tu quieras esta al alcance de cualquier persona. Si, todos somos fruto de nuestras circunstancias pero también de nuestras decisiones.

Estas decisiones están inspiradas por la visión que tenemos del futuro, y la visión se alimenta con lo que vemos en referentes, lo que encontramos en los libros, lo que escuchamos y aprendemos en las aulas. Mucho se dice que nuestra educación es de 3ª, y seguramente tendrán mucha razón, pero en mucho depende de nosotros mismos. Si, de nosotros mismos, de la ilusión por salir adelante, por cumplir nuestra misión particular, por luchar por ser diferente y por aportar al progreso.

Tenemos una gran ventana al mundo que es la lectura, y no me refiero solo a los libros, me refiero a la gran variedad de publicaciones a las que tenemos acceso por internet, hoy no tenemos límite, podremos estudiar lo que queramos de las fuentes más adecuadas. Tal vez el único inconveniente es que debemos preparar nuestro filtro, no todo lo que esta en la red es veraz, no todo lo que esta en la red es útil y mucho menos conveniente y es ahí donde se requiere formar un criterio, tener claro que quiero a dónde voy y eso requiere madurez, requiere pensar.

Hoy, esta al alcance de todos una clase en Stanford, una conferencia en Harvard, youtube es la puerta al mundo para lo que nos tocó nacer en un lugar distinto a los países desarrollados. Afortunadamente pensar es gratis, y aún con nuestras limitaciones podemos soñar. Pero eso de pensar, es difícil y tal vez por eso Dios lo ha hecho gratis, porque es difícil y agotador, pero al mismo tiempo es necesario, de otra forma seremos masas sin opinión, siguiendo los dictados de otros.

Desarrollar el hábito de pensar habitualmente es complejo en nuestro tiempo, existe poco tiempo para la reflexión y estamos expuestos a una gran cantidad de información y manipulación; es mucho más fácil ver la televisión y aceptar lo que otros quieren que pensemos. Una de las armas más poderosas para ayudarnos a pensar por nosotros mismos es leer. Leer nos trasporta a otros mundos, nos despierta la imaginación, nos lleva a soñar despiertos, nos lleva a pensar en que queremos convertirnos y nos provoca ambiciones que de otra forma difícilmente tendríamos.

Necesitamos dedicarle un tiempo al estudio, sea cual sea tu profesión debes estudiar. Si tienes una empresa, si eres emprendedor, más aún, porque el modelo de negocio va cambiando porque la realidad va cambiando y los que van por delante son los que se adelantan, los que corren el riesgo de llegar primero porque se dan el tiempo de observar, de estudiar al cliente, de estudiar las tendencias, de estudiar al sector.

Leer nos saca de nosotros mismos y nos permite ver que el mundo llega mucho más allá que nuestra mirada, nos hace darnos cuenta que necesitamos de los demás para que gracias a ellos podamos mirar más lejos. Leer nos sacará de nuestros fanatismos y nos permitirá descubrir el derecho que tienen los demás de pensar distinto y el derecho que tenemos todos de convivir y de ser quienes queramos ser.

La libertad es algo que debemos valorar y la mejor manera de hacerlo es ejerciéndola, comenzando por la libertad de pensar, ojalá lo hagamos con más frecuencia. Recuerda que pensar es difícil pero es gratis y por eso esta al alcance de todos, por eso deberíamos hacerlo con mayor frecuencia, solo así podremos llegar tan lejos como nos lo propongamos.

Jorge Peralta
@japeraltag


@innovadisrup

sábado, 7 de noviembre de 2015

Lo difícil de emprender

En estos tiempos en los que emprender se ha puesto de moda, suele ser común poner los típicos ejemplos de emprendedores exitosos que parece que al primer intento lo han logrado, que tienen una vida glamorosa y que han logrado en poco tiempo que su startup valga millones de dólares.

Si existen esos casos, ni duda cabe; Zukerberg, Jobs, Dorsey y demás fundadores famosos de startups exitosas, son reales, y son talentosos y se han esforzado mucho. Sin embargo existen otros que por alguna extraña razón no han tenido un camino tan glamoroso, y son la mayoría.

Existe la creencia de que los emprendedores viven una vida de ensueño, que no tienen jefe, que no tienen horario, que no están encerrados en las cuatro paredes de una oficina aburrida, que su modelo de negocio es tan escalable que ganan muchísimo dinero sin esfuerzo. La realidad no es así en muchos casos, el esfuerzo que hay detrás no se ve.

Emprender es un camino arduo, que implica mucho esfuerzo, donde no hay horarios, donde hay carencias, donde se vive bajo el estrés de no generar el suficiente dinero para seguir adelante. Todos los días con una agenda sobrecargada, cambiando de foco todo el tiempo: vendiendo, cobrando, en reuniones, llamadas, con clientes, con inversionistas, etc. y todo esto sin descuidar la estrategia y los objetivos a corto y mediano plazo.

El camino no es fácil y aún cuando estemos preparados para lograrlo en ocasiones nos dejamos llevar por el miedo y en particular por el miedo a la incertidumbre. No es al fracaso porque el fracaso es inherente a la naturaleza humana, la diferencia es que en un trabajo de ordinario, tus ingresos están seguros, pocos o muchos estarán seguros. Sin embargo en un emprendimiento los resultados impactan directamente en su ingreso, si las cosas no van bien te afecta en los distintos ámbitos de tu vida diaria.

Esos problemas estarán ahí, y no es que te acostumbres a ellos sino que aprendes a controlarlos mejor para que no te paralicen. Pasa con frecuencia cuando los resultados no son tan rápidos como quisieras y los compromisos no se detienen; es buen momento de plantar cara, explicar y buscar salidas. En más de una ocasión se sufren limitaciones, hambres, dejas de asistir a lugares que te gustaría o comprar lo que quisieras, pero eso le pasa a todo el mundo.

Emprender no es estar de vacaciones y trabajar cuando tienes ganas, es más difícil que estar en una trabajo convencional, donde tienes un horario, un jefe, compañeros, tu puesto, tu silla, bonos y el sueldo a fin de mes, donde en muchos casos hay alguien que te dice que hacer y te revisa si lo has logrado o no.

Cuando me preguntan si es fácil emprender mi respuesta es siempre NO, claro que no lo es; pero cuando me preguntan: eres feliz haciendo lo que haces, de inmediato respondo SI. En realidad sólo depende de ti, de tu esfuerzo, de tu perseverancia, de tu habilidad para descubrir rápido cuando algo debe cambiar, de intuir y comprobar cuando tienes que pivotar o cuando debes avanzar o seguir.

Siempre he estado convencido de que nunca estamos preparados, ni lo estaremos; pero en realidad somos nosotros los que nos ponemos los límites. Sea en un trabajo o sea en un emprendimiento, siempre vivimos de los resultados, la posibilidad de fracaso es igual en cualquier ocupación profesional, pero cuando haces lo que te gusta, cuando sigues tus sueños, cuando haces lo que te apasiona, le pones un ingrediente adicional que te da lo que te falta para perseverar y levatarte si algo sale mal.

Emprender no es fácil, pero no si lo intentas te quedarás con un sabor de boca amargo y con la duda de “que hubiera pasado si…” Es verdad que en muchos casos el camino es arduo, como subir una montaña donde no sabes cuanto te falta o si habrá más dificultades para subir más adelante. Para tomar la mejor decisión piensa que lo peor que puede pasar es que lo tengas que intentar una vez más.

Jorge Peralta
@japeraltag

@innovadisrup


sábado, 31 de octubre de 2015

¿Colaboración real o farsa de colaboración?

La colaboración tiene dos vías; se colabora cuando se recibe pero también cuando se da. Es más fácil colaborar cuando se recibe que cuando toca dar, sin embargo existe un gran satisfacción cuando se logra apoyar a otros.

En ese sentido la colaboración puede ser amenazada por el temor a salir de la colaboración con saldo negativo. Sin embargo, para que pueda ser apreciada en una mejor dimensión, conviene analizar la colaboración desde una perspectiva de largo plazo de tal forma que no exista la “urgencia” por capitalizar el beneficio. Por ello la mejor forma de comenzar una colaboración es dando.

Bajo un es esquema de colaboración todos buscan bienes valiosos y escasos; en ocasiones unos tienen bienes que los demás no y viceversa, de los que siempre es necesario estar dispuestos a dar para ponerse en posición de recibir.

Un primer elemento con el que se podría compartir son las ideas, tal vez es más fácil comenzar con este intangible que con otro tipo de recursos, ya que comenzar con otro tipo de bienes puede resultar más complicado. Las ideas se nutren con la conversaciones valiosas, muy pocas cosas salen bien a la primera y la inspiración (que si existe dice Picasso) suele llegar cuando te encuentras dispuesto a escucharla.

Esto requiere de varias virtudes personales que no son fáciles de adquirir: Saber escuchar, flexibilidad, saber compartir, empatía, etc. Conversar, platicar, compartir, parecen ideas fáciles, ideas comunes, pero en una sociedad como la nuestra tan acostumbrada a la individualidad son actitudes cada vez más escasas.

Es común que lo jóvenes no quieran platicar su idea por temor a que se las roben; lo que no se dan cuenta es que las ideas, solo las ideas, no valen nada, lo que vale es la capacidad de ejecutarlas; ¿Qué sucedería si los emprendedores pudieran platicar sus ideas, pulirlas, rebotarlas con otros, construir sobre ellas, hacerlas más robustas, ¡Cuántas ideas podrían llevarse al siguiente nivel!

La colaboración requiere de una preparación, de un ambiente adecuado, pero ese ambiente no se crea por generación espontánea, es necesario plantearlo, buscar esa intencionalidad. Posiblemente ayude un espacio físico en el que pueda conversar, compartir.

Una organización, cualquiera que sea, requiere de objetivos comunes, de métricas que favorezcan al grupo porque de otra forma, nuestra naturaleza avanzará más en el sentido de la individualidad. No se trata de que la individualidad sea negativa, nada hay más personal que la libertad, pero cuando se trata de crear, una cabeza y dos manos son muy pocas.

Robar ideas suena mal, pero robarlas para repensarlas y llevarlas más lejos, me atrevería a decir que aporta al colectivo, porque no es robar para apropiarse de un mérito, es apropiarse de ellas para llevarlas a otro nivel y obtener mayores beneficios para todos.

Las redes de colaboración, los ecosistemas (como es nuestro ecosistema emprendedor) permiten poner ese ambiente adecuado para buscar que las ideas se socialicen, que otros colaboren, que logren hacerse más grandes. Sin embargo puede introducirse un cáncer de la colaboración que desafortunadamente también crece, que es la colaboración buscando sólo el beneficio personal:
“Colaboro sólo cuando tengo una posición de desventaja, pero cuando me toca compartir prefiero guardármelo solo para mi. En otras palabras me gusta la colaboración para recibir pero no para dar.”

Esa es una farsa de colaboración, y desafortunadamente se da con mucha frecuencia, y el ecosistema también va descubriendo a personas que realmente colaboran dando con generosidad y aquellas que sólo usan el ecosistema como una forma de aprovechar lo más posible sin la intención de compartir. La farsa de la colaboración es el verdadero robo: te hacen pensar que colaboran cuando en el fondo te están robando no sólo las ideas sino la confianza, y tal vez lo que es peor, te roban las ganas de colaborar.

La colaboración es un gran instrumento, siempre y cuando los que colaboran estén dispuestos a que ésta se de en una doble vía, la de dar y recibir. Cuando decides colaborar hay que estar siempre dispuestos a dar de lo que tu tienes, sólo así abres la posibilidad de recibir.

Jorge Peralta
@japeraltag


@innovadisrup