domingo, 1 de julio de 2012

La resistencia al cambio y la madurez


Nuestros tiempos son tiempos de cambio, nada es permanente, tal vez la única constante es el cambio. Los modelos de negocio requieren actualizaciones más frecuentes, principalmente por los cambios en las dinámicas de consumo de los consumidores.

Ese cambio frecuente genera un estado de inseguridad importante en muchas personas; aún cuando queda claro que “el cambio” es el principal factor que provoca la inseguridad. ¿Cuál es entonces  el origen de la inseguridad en las personas?, ¿Se trata de causas externas o más bien internas?

Dice el Profesor Ernesto Bolio en su estupenda nota Personalidad Madura: “La seguridad del hombre maduro está fincada en una compresión de su dignidad como persona: vale por lo que es, no por lo que tiene. Se preocupa por desarrollar sus propios recursos, cosa que lo lleva a enfrentarse mejor con las circunstancias cambiantes del medio, evita construir barreras que lo aíslan de los demás, insiste en enfrentarse a los problemas, a no darles vuelta.” Parece que la madurez de las personas es el componente central que determina la forma en la que se enfrentan los acontecimientos.

La característica principal de los emprendedores radica en su capacidad de ejecución, su actuar no se detienen en análisis interminables, lo cual no significa dejar a un lado el análisis suficiente para tomar una decisión, pero nunca impide tomar la decisión y ejecutarla en el momento necesario. Es más importante lo que las personas son, que lo que las circunstancias ofrecen.

El emprendedor conoce su talento, conoce sus limitaciones, sabe pedir ayuda, sabe trabajar en equipo, y sabe desarrollar sus propios recursos para enfrentar el mundo. El emprendedor está más capacitado para enfrentar el mundo que otras personas, por su capacidad para aprovechar las circunstancias para su beneficio. No espera que las circunstancias sean propicias, construye la oportunidad a partir de la realidad. Enfrenta los problemas, no les da la vuelta.

Cuando analizamos estas características en la personalidad de los emprendedores, vemos que sus cualidades serían importantes no sólo para las personas que por vocación están llamadas a generar empresa sino también para personas que han decidido su vida profesional en otros ámbitos como la medicina, la política. Estamos hablando de liderazgo, necesario en cualquier disciplina, en cualquier cultura, en cualquier época, necesitamos personas que sean capaces de llevar a muchas otras por caminos en los que reina la inseguridad.

En los últimos años han surgido muchas teorías sobre el liderazgo, desde aquellas que ponen al líder como un ser de otro mundo, hasta las que señalan que después de leer un libro ya puedes ser un líder exitoso. Nuevamente surge el viejo dilema de si ¿el líder nace o se hace? La realidad es que siempre es necesario tener la madurez suficiente para reconocer los talentos propios, para pedir ayuda en los terrenos en los que lo necesitamos, conocer nuestras limitaciones, saber pedir ayuda.

El conocimiento propio es una fuente inagotable de seguridad para enfrentar la realidad, más aún cuando no nos gusta, y esto no sólo para las grandes decisiones sino también para lo ordinario. La madurez lleva a una estabilidad emocional que logra equilibrios: serenidad, criterio, sentido del humor, sentido de responsabilidad y una gran capacidad para manejar la frustración; en nuestra vida tendremos muchos éxitos, pero también muchos fracasos. Así lo decía ese gran profesor Francisco Espinoza cuando decía: “ni eres el mejor cuando todo sale bien, ni el peor cuando las cosas salen mal”; se requiere serenidad en el triunfo y en la derrota.

Hoy más que nunca la resistencia al cambio es algo frecuente en todas las organizaciones, siendo su principal causa, no los factores de cambio que en sí mismos son inevitables, sino la madurez con la que se enfrentan los cambios, y la capacidad que tienen los líderes de ayudar a los demás a encontrar las salidas a sus problemas. Sin embargo la madurez es algo que cada persona debe encontrar y cuanto antes mejor, porque conforme pase el tiempo será cada vez más necesaria.

Las grandes empresas se construyen desde las bases, algunas son capaces de perdurar en el tiempo con éxito, otras solo son capaces de sobrevivir. Más allá de los cambios en el mercado y los cambios en la economía, el éxito o el fracaso lo construyen las personas, no las circunstancias.
Jorge Peralta
@japeraltag

www.innovaciondisruptiva.mx
@innovadisrup

1 comentario:

  1. Recuerdo mucho la enseñanza de mis maestros de la vocacional(IPN) que me decían El cambio siempre genera miedo, resistencia por que agarramos nuestra zona de confort en no querer cosas que alteren nuestro entorno ya rutinario... y eso siempre genera problemas con los que quieren y no el cambio.... y son inevitables....

    Esto lo digo también por experiencia en los lugares en los que he trabajado y se llegan cambios... nos gusten o no nos gusten .... porque debe haber un cambio el cual se adapte mejor a las funciones que realizamos, porque si el cambio que se hizo no mejora lo que pretendemos mejorar y por el contrario genera empeorarlo el cambio tiene que adaptarse en este caso a las mejoras de las funciones que realizamos...


    Interesante Blog ATTE Ing. Juan Carlos Garcia Pureco

    ResponderEliminar