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domingo, 8 de octubre de 2017

Los NO CLIENTES como fuente poderosa de innovación

Durante muchos años hemos escuchado que el secreto esta en centrarse en el cliente, escucharlo, entenderlo y lograr capturar su atención; y tal vez durante algún tiempo eses clientes nos han sido fieles y lo hemos logrado, sin embargo vivimos en un mundo en el que la oferta de casi todo se multiplica.

Pensar en ponerle barreras de entrada a los competidores ha sido la batalla que muchas organizaciones han librado desde su estrategia, algunas otras más centradas en el cliente lo han planteado de forma distinta: “pongamos barreras de salida a los clientes”; si, que estén tan felices que no se planteen cambiarnos por otro, su percepción de valor es muy buena contra lo que pagan a cambio y cuando algo no sucede como esta previsto estamos ahí para resolverlo de la mejor forma para todos.

Todo esto se oye muy bien, y hay debemos seguirlo haciendo, sin embargo, muchas empresas que atienden bien a sus clientes y los tienen felices pero no tienen claro que más venderles y ven limitadas sus posibilidades de crecimiento.

Pensar en quitarle clientes a alguno de los competidores puede ser nuestro siguiente paso, y de hecho con una gran propuesta de valor lo más probable es que vayamos avanzando robándoles participación, sin embargo hacerlo burdamente, vía precio podría generar una guerra donde el resultado final es que perdemos todos; incluso también pierde el cliente, porque con márgenes bajos no se puede ofrecer un servicio o producto excepcional.

Después de intentar crecer en nuestro mercado con nuestros cliente o los mismos segmentos de atendidos por otros competidores, viene a cuento pensar en esos personajes que hasta entonces no han aparecido en nuestra historia: los NO clientes.

Ellos no aparecen en nuestros números, tampoco en nuestro foco comercial, en muy pocas de nuestras pláticas y en pocas reflexiones, sin embargo pensar en ellos nos puede dar ese brinco cuántico porque posiblemente signifique reinventarnos: ir a mercados nuevos o ir por otras líneas de productos que no teníamos o bien rediseñar una estrategia comercial bajo otras variables muy distintas.

Pensar en los No clientes significa, como llegar a segmentos que no compran hoy mi oferta y tal vez ninguna otra porque no tienen acceso a ella, porque no han descubierto el valor que podemos ofrecerles y es ahí donde tenemos un nuevo mar donde navegar.

Pensar en el No cliente puede reforzarse si analizas toda la cadena de valor y piensas en mercados que ya han sido identificados por tus aliados pero no que no hay forma de acceder a ellos. Nuevos mercados, nuevos productos, nuevos servicios, nuevas líneas de negocio pueden surgir de un análisis de No clientes. Se podría convertir en una fuente inagotable de ideas para su siguiente ciclo de crecimiento.

Esos No clientes podríamos clasificarlos de la siguiente forma:
  1. Clientes de tus competidores. Podrían ser también tuyos pero por algo se han enamorado de tu competidor y no de ti.
  2. Clientes insatisfechos tuyos y de otros. Son clientes que no encuentran mejor opción pero que no están contentos y que en la primera oportunidad te van a abandonar. Atenderlos como si fueran nuevos es una opción, dentro de poco se irán.
  3. Clientes potenciales con barrera de distancia. Son clientes potenciales que tienen un difícil acceso a tu producto porque se encuentran fuera de tu zona de atención.
  4. Clientes potenciales que no tienen necesidad explícita de tu producto o servicio y no piensan en ti ni en nadie de tu categoría como opción. Son clientes que posiblemente te conozcan pero que no tienes nada para ellos en este momento.

Si te das cuenta, pensar en el No cliente te abre nuevas posibilidades, mucho más que un simple brainstorming siendo quien eres, estando donde estas y sin pensar fuera de la lógica de tu operación actual. No te olvides del pensamiento lateral, te puede llevar a nuevos horizontes donde puedes crecer de nuevo. Ya deja de pelearte por los centavos y busca los pesos.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 20 de agosto de 2017

¿Porqué las empresas confunden a su cliente con el canal?

Suele ser común en los modelos de negocio B2B cuyos productos y servicios están enfocados al cliente de su cliente que confunden a las organizaciones a las que les facturan con los clientes reales, es decir los destinatarios finales de su oferta.

Es importante definir para cualquier oferta dos conceptos que nos van a ahorrar muchos problemas en adelante y nos permitirán enfocar de mejor forma la propuesta de valor de cada organización.

Entender la diferencia entre cliente y usuario nos permitirá diseñar ofertas para distintos involucrados y entender cuáles son las motivaciones de decisión de compra de cada uno. Clarificando algunos conceptos:

Unidad de Decisión de compra: Actores involucrados en la decisión de compra de un producto o servicio, en la mayor parte de los casos es más común que suceda en la decisión de compra en organizaciones que en las compras personales.

Usuario: Aquel que usa el producto o servicio aún cuando no sea quien pague la factura

Cliente: Quien decide la compra y ordinariamente depende de él el pago de la factura.

Las propuestas de valor deben diseñarse en función de los actores involucrados en la decisión de compra, porque todos ellos tienen motivadores específicos, a unos les interesará más el precio, a otros la funcionalidad, a otros el posicionamiento de una marca, a otros el plazo de pago. Para entender mejor esto podremos algunos ejemplos:

Ejemplo 1. Venta de pañales.
En la comercialización de pañales, el área comercial de fabricante intentará negociar con mayoristas, grandes detallistas o distribuidores con acceso a los dos anteriores para vender un volumen lo suficientemente grande que les permita buenas utilidades, es un producto que se vende en paquete por dos razones, el usuario no quiere comprar un pañal cada vez que lo necesite y el fabricante buscará vender grandes volúmenes por lo que implican los gastos de distribución.

En este caso, el usuario es el niño que usará el pañal, el cliente decisor de compra son los padres, pero seguramente la madre tendrá mayor influencia en la decisión de compra. Los intermediarios son los canales de distribución, aún cuando sean ellos quienes hagan la compra a la empresa fabricante y ellos paguen su factura.

Es importante que el fabricante enfoque el diseño de su producto al usuario y su marketing a la madre para después cuidar la distribución oportuna para favorecer la operación de los intermediarios. La oferta debe ser diseñada tomada en cuenta a los tres.

Ejemplo 2. Venta de software para empresas. Suponiendo que se trata de un productor de un ERP, ¿Su cliente es la empresa que usa el software o el distribuidor que acerca al cliente? ¿Y Si también vende directamente por internet quien es su cliente? ¿El área contable o la dirección general?

Para un fabricante de un ERP su usuario seguramente son todas las áreas de la empresa, sin embargo el responsable del proceso de la información suelen ser las áreas contables-administrativas, sin embargo la decisión de compra, dependiendo del precio y del tamaño de la empresa suele pasar por el alta dirección. En este caso ya se identifican varios actores, por ejemplo los usuarios: contables, comercial, almacenes, etc.; los decisores de la compra: contables, Alta Dirección y los distribuidores serán los canales.

En este segundo ejemplo si la compra se hace por internet, sin canales de por medio, significa que el fabricante esta intentando comercial directo con los usuarios y decisores de compra lo que implicará un mayor esfuerzo comercial, por una parte el margen crece porque se elimina intermediarios y por la otra crece su gasto comercial porque seguramente necesitará más estructura.

Una herramienta para entender con claridad quién es el usuario, quién es el cliente y quien es el canal y la forma en al que vamos a relacionarlos en el tiempo con el cliente, así como la forma en al que se van a requerir ingresos es el lado derecho del Business Model Canvas.



Parece un tema menor, pero si estos temas no están claros, innumerables organizaciones cometen errores graves en el diseño de su estrategia comercial. Elegir cuándo conviene distribuir a través de un tercero, cuándo directamente, cuando usar una fuerza de ventas, cuando hacerlo vía web y cuando combinar todas estas opciones, depende en mucho del análisis que hagas de tu usuario. No pienses a bulto, analiza al consumidor y sus motivaciones de compra, deja de hacer tanta investigación de mercado numérica que te provoca falsas ilusiones que no son cumplidas porque no lograste ir a un análisis al detalle.

Jorge Peralta
@japeraltag

www.idearialab.com
@idearialab