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domingo, 16 de septiembre de 2018

¿Porqué se necesitan herramientas para innovar?

Solemos creer que la innovación es fruto de un chispazo de la creatividad de personas fuera de lo común, y sin duda en ocasiones lo es así. Existe un cierto grado de serendipia en la generación de muchas innovaciones, sin embargo en la mayor parte de los casos, éstas son el resultado de un proceso y son el resultado de un grupo de ideas de las cuáles no todas fueron ejecutadas y de las cuáles tampoco todas fueron exitosas.

Pareciera que las ideas exitosas son el resultado de un embudo donde se separa la concepción de la ejecución y donde se separa también, la solución del problema a la creación de la oportunidad de negocio. No se determinan de un solo golpe, la solución a un problema y el desarrollo de un modelo de negocio exitoso.

También existe una fiebre de nuevas y mejores metodologías pero en el fondo, las metodologías no se pueden aplicar sino se tienen herramientas y las herramientas deben ser contextualizadas a la necesidad específica, es decir, exigen el dominio de la herramienta y su adaptación final.

Todo esto me ha hecho pensar, a lo largo de los años que las metodologías sin herramientas y sin una persona que las use y las adapte para fines específicos se convierten en buenos libros para leer pero no para poner en práctica.

Hoy existen un buen número de buenas y prácticas metodologías, la mayoría de ellas inspiradas en el usuario para construir sobre aquellas cosas que aprecia el cliente, aún cuando no siempre las puede expresar con claridad y mucho menos es fácil traducirlas a características concretas de productos o servicios. La razón parece clara, los desarrolladores no siempre tienen conocimiento de negocios y por eso se centran en el producto y viceversa, quienes tienen conocimiento de negocio y no de conocimiento técnico de producto no siempre van más allá de lo evidente.

Las herramientas se convierten en ese lenguaje común en el cual, los miembros de un equipo de diferente perfil pueden coincidir porque la visión de conjunto permite concretar aún con procesos mentales diferentes.

Pensemos por un momento como la aportación de Osterwalder con el Business Model Canvas ha servido para tener una mirada de conjunto de las partes indispensables de un modelo de negocio. El canvas de Osterwalder sin el conocimiento claro del usuario y sin el conocimiento claro de cuáles experimentos probar desde el área operativa es un buen juego sin sentido. De la misma manera pasa con LeanStartup, que sería de la metodología sin la claridad que nos aporta Ash con el Lean Canvas.

Imaginemos que sería de Design Thinking después de entender con claridad los procesos de empatía sino supiéramos como observar con detalle y registrar las observaciones. Que sería de las entrevistas que nos propone Blank en el Customer Development sino tuviéramos una técnica que nos permitiera eliminar el sesgo en las entrevistas y registrar las “señales” de los usuarios de forma ordenada para posteriormente desarrollar insights.

¿Será que por eso Osterwalder y Ash han impulsado iniciativas posteriores para sistematizar herramientas que les dieran vida a sus modelos? ¿Será que nos hacen falta más herramientas y el secreto del avance en los siguientes años será por ese camino?

Las herramientas son claves para aplicar la metodología y requieren de experiencia práctica para irlas afinando. También requieren del dominio de la metodología para contar con los elementos para hacerles los ajustes necesarios.

Después de dar muchas vueltas conviene reflexionar en que la mayor parte de las organizaciones quieren innovar pero no saben como hacerlo y sin expertos en método y herramientas esto será sólo un buen deseo. Las herramientas son necesarias, son indispensables y en mucho casos requieren adaptaciones porque hasta que te encuentras en medio de la dificultad es cuando la creatividad surge si pones los causes adecuados.

Muchos hablan de innovación pero pocos saben desarrollarla y otros muy pocos quieren correr el riesgo de ser verdaderamente innovadores, por la sencilla razón de que el cambio es muy sexy pero con riesgos. Existe una relación entre beneficio y riesgo, y es ahí donde la persona que dirige debe tomar decisiones sobre el futuro. Cuando llega ese momento, los métodos, las herramientas, la experiencia se pueden usar, pero cada decisión es única y ponemos en juego el riesgo de triunfar o fracasar.

Existen otras herramientas que permiten visualizar los avances, validar los experimentos, fomentar la colaboración y el desarrollo de inteligencia colectiva, que sin ellas el trabajo se puede complicar y hacerse más largo de lo debido. Las más comunes y populares son Trello y Asana, ambas con versión gratuita, ambas visuales, ambas colaborativas.

Las metodologías y las herramientas bien usadas requieren de un conocimiento mixto entre las particularidades de negocio y el dominio de las herramientas, por esa razón concluimos que la innovación se logra cuando esa combinación de conocimientos diversos enfocados en un mismo objetivo es lo que permite los avances en las organizaciones. Estos cambios exigen entonces varios elementos para tener más posibilidades de salir exitoso:
  • Estrategia
  • Modelo (Metodología + herramientas + métricas)
  • Innovadores expertos en modelo
  • Conocimiento del negocio en particular (dueños, directivos y operadores de la organización)
  • Cultura. Ambiente adecuado para el cambio

¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 9 de septiembre de 2018

3 caminos para innovar: Eficiencia, crecimiento y transformación

Cuando una organización pretender innovar se deben pensar en varios ingredientes que conviene reflexionar antes de comenzar. Ya hemos mencionado anteriormente en este espacio, que sin una razón clara para innovar es mejor no adentrarse por ese camino empedrado y lleno de riesgos, pero que, sin embargo, es tan necesario en las organizaciones para renovarse y avanzar.

Posterior a esa gran decisión de entender para qué se va por la ruta de la innovación conviene plantearse dos elementos claves que, sin ellos, cualquier buena intención puede morir en el intento:
  • El equipo de personas que conducirán el proceso
  • Un proceso con claridad en el método y las herramientas a utilizar.

Para muchos directivos centrados en el management tradicional, mejorar la ejecución es el camino más eficaz, y en ocasiones tendrán razón; pero en otras, una mejor ejecución no llevará a otro destino, sino que habrá que pensar en cambios más radicales a nuestro modelo. 

Es usual también confundir los temas de innovación con los temas del sistema de calidad porque “suena” que son similares porque implican cambio, sin embargo, son esencialmente diferentes porque sus motivaciones son distintas. Los temas de calidad tienen una referencia de meta interna, los temas de innovación tienen la mirada puesta en el beneficio que lograremos del mercado.

Los caminos entonces para innovar son tres:
  • La eficiencia
  • El crecimiento
  • La transformación




No hay empresa que no busque de forma natural la eficiencia, mejorar todo aquello que podríamos mejorar; pero meterse en caminos de crecimiento, eso si representa mayor esfuerzo y mayor riesgo porque el crecimiento siempre lleva a la necesidad de nuevos clientes o nuevos productos y eso implica cambios en el modelo de negocio.

Pensar en transformación es ir más allá, significa plantearnos hacer algo que cambia la forma de trabajar, de operar, de ganar dinero; en ocasiones implicará un cambio tan radical que será necesario montar una organización paralela porque “el hijo” ya no cabe en la organización “madre”.

Los tres caminos son diferentes pero no excluyentes, pero convendrá analizar con detalle las capacidades y la visión de futuro de cada organización para decidir sobre el número de proyectos que quiere desarrollar de forma simultánea. 

Cada camino para innovar tiene sus reglas, sus métodos más adecuados, sus herramientas. No es lo mismo un producto científico con patente que uno de consumo; no es lo mismo un servicio que un producto industrial, no es lo mismo un intangible que un producto financiero. 

Para cualquiera de estos productos o servicios se tendrá que validar con clientes reales en las distintas etapas de desarrollo para pivotear con los aprendizajes de cada ronda de experimentación que se haga directamente con los usuarios.

Cada innovación requiere de su proceso que incluye: Metodología + Herramientas

Método sin herramientas, es imposible de aterrizar. Herramientas sin método es como coser sin hilo, algo así les pasa a los fanáticos del canvas, que confunden la herramienta con una metodología. Sin claridad mental y sin conocimiento tampoco sirven las herramientas ni el método.

Existe también confusión respecto a herramientas propias para emprendedores y otras propias para emprendimiento corporativo. En esencia las herramientas pueden ser muy similares, lo que cambia es el foco y el propósito para el cual se usan. No todos los que trabajan exitosamente con emprendedores logran hacerlo con otro tipo de organizaciones más maduras por su complejidad y restricciones.

Por último, te comentaba de otro ingrediente que son los equipos de trabajo y aunque convendrá abundar con mayor profundidad en otro post sobre este tema, conviene clarificar que pocas veces se avanza en temas de innovación sino se tiene un equipo, o al menos una persona que no este metida en la operación y que pueda plantearse los nuevos proyectos. Entre mayor sea el número de proyectos que se quieren arrancar el contar con un responsable claro es indispensable.

No siempre es fácil desprenderse de talento para meterlo a temas donde los resultados no serán inmediatos, ni tampoco es fácil comprender en la necesidad de engrosar la nómina con alguien que no participa directamente en la operación. Sin embargo, la experiencia nos ha dicho que se requiere alguien a cargo, de otra forma los proyectos irán por un camino más lento del que la organización necesita.

Operación e innovación son dos caras de una misma moneda, presente y futuro, pero se deben cocinar por separado, de otra forma se corre el riesgos de operar mal o de innovar lento, o tu que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab