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domingo, 27 de enero de 2019

7 labores clave para un CIO o Director de Innovación

Vivimos una etapa de mucha incertidumbre por temas políticos, sin embargo las empresas deben plantearse esquemas para crecer. Si la única alternativa para el crecimiento es seguir la inercia lo más probable es que su crecimiento sea marginal. Si el país no crece más allá de 2% y la población no crece más de 2% un crecimiento inercial típico, tomando en cuenta la inflación será de alrededor de 7%. Luego entonces, una empresa que crece al 7% apenas estará en condiciones de mantenerse.

Para crecer aceleradamente la dirección de cualquier organización debe plantearse algunos proyectos más allá de la inercia, pero eso significa ir más allá de la administración del modelo actual. Esa ambidiestralidad (operación y descubrimiento de oportunidades) es indispensable para lograr crecimientos más allá de la inercia.

En teoría es el CEO el que debe proponer esa mentalidad ambidiestra, pero no siempre existe ese nivel de manejo de incertidumbre y en ocasiones tampoco se cuentan con las herramientas ni el equipo humano para lograrlo. Hasta hace poco tiempo, concentrarse en la eficiencia operativa era el encargo principal del CEO; pero hoy, por más que se cuide la eficiencia operativa sino se proponen nuevas alternativas para el crecimiento, la eficiencia operativa no es suficiente.

La ambidiestralidad es indispensable para el CEO y sino es posible por la dimensión de la empresa o por el dinamismo que requiere la organización, se requiere proponer desde la estructura que permita lograr ese foco compartido entre la eficiencia operativa y el descubrimiento de oportunidades. Una alternativa es que el CEO tenga dos segundos de abordo, uno enfocado en la eficiencia, algo así como un Director Operativo y un Director de Innovación, o bien que el CEO se encargue de la operación y tenga un CIO (Chief Innovation Officer)

¿Cuáles serían las funciones necesarias en ese CIO o en un Director de Innovación?

1. Mantener actualizada y clarificada la estrategia de innovación de la empresa. Hacia donde crecer, a que ritmo, en qué temas, con que límites, etc.
2. Impulsar la cultura de innovación de la organización. Abiertos al cambio, dispuestos a colaborar, tolerantes a la incertidumbre, etc.
3. Generación sistemática de investigaciones que den lugar a nuevos retos que satisfacer proponiendo una constante de generación de nuevas ideas que se conviertan en el catalizador del crecimiento.
4. Proponer y dirigir el desarrollo de proyectos de innovación
5. Medir el desempeño de los proyectos, proponiendo métricas de gestión de proyectos.
6. Buscar y proponer alianzas con otros actores del ecosistema de innovación local
7. Estar al tanto de todos los adelantos de su industria, con la mirada y la mente puesta en el futuro, así como los pies bien firmes en el presente.

Cada organización y cada CEO debe valorar si la gestión de la empresa y sus capacidades dan para que ambas funciones clave (Eficiencia operativa y crecimiento no inercial) dependan de una estructura bajo su reporte o si conviene montar una estructura paralela con un CIO, cualquiera de las dos alternativas podrán ser válidas, lo más importante es que ambos temas formen parte de la estrategia.

Jorge Peralta
@japeraltag

www.idearialab.com
@idearialab

domingo, 2 de diciembre de 2018

¿Es útil aplicar #LeanStartup en medianas y grandes empresas?

LeanStartup es un conjunto de metodologías que permite acortar el tiempo de desarrollo de nuevos productos o servicios en los que se aplica el método científico formulando experimentos e interactuando directamente con los usuarios para obtener aprendizajes sobre su desarrollo para hacer los ajustes necesarios antes de su lanzamiento comercial.

En su libro LeanStartup, Eric Ries propone algunos conceptos que han revolucionado la forma de desarrollar nuevos productos y servicios, como por ejemplo el concepto de MVP (Minimum Viable Product). Este término tiene ligeros matices al escucharlo de Ries o de otros gurús como Blank o Ash, pero yo lo resumiría como la versión mínima antes de entrar a una fase comercial con clientes reales.

Tradicionalmente se ha usado para el desarrollo de startups pero en los últimos años también se usa para empresas en funcionamiento o incluso para corporaciones. ¿Entonces no tiene que ver con el tamaño de la organización que lo usa? LeanStartup es especialmente útil para el desarrollo de lo nuevo; no importa si se trata de un startup o si se trata de una corporación, LeanStartup es útil cuando se trata de algo nuevo porque plantea tres grandes riesgos que sólo se analizan cuando hablamos de algo nuevo, que se desarrolla en ambientes de incertidumbre.

Pongamos un ejemplo, cuando una empresa quiere proyectar las ventas del próximo año de un producto que ya vende actualmente, conoce datos y circunstancias que le permiten predecir, bajo ciertos retos, sus posibles resultados para el futuro y muy probablemente tengan un grado de asertividad bastante bueno. En la medida en la que más información tienen conocerán las causas de los resultados, por lo que al plantearse nuevas metas, tienen también suficiente conocimiento sobre las acciones que deben emprender para lograrlo.

Sin embargo cuando apenas tienen una idea, cuando van a desarrollar un nuevo producto, o nuevas aplicaciones, o bien cuando quieren ir a un mercado nuevo, se meten en caminos de incertidumbre porque no siempre podrán extrapolar experiencias pasadas al cambiar temas de fondo como: clientes, precios, funcionalidades, marcas, etc.

En la medida en la que nos movemos en terrenos de incertidumbre los métodos tradicionales y las experiencias pasadas pueden ser el mejor apoyo para distorsionar la realidad y auto-engañarnos. Confiar demasiado en nuestra experiencia puede ser la mejor ruta para cometer grandes errores, no porque nuestra experiencia no sea útil sino porque la usamos en un contexto distinto, con variables completamente diferentes.

Cuando nos enfrentemos al reto de desarrollar un nuevo proyecto, producto, servicio, línea de negocio, en una empresa en funcionamiento, debemos reflexionar que tanto se aleja de lo que se ha hecho hasta ahora y descubrir que conviene pensar base cero para no extrapolar experiencias ni conocimiento de otros productos o servicios con variables completamente diferentes. En esos casos, cuando las incógnitas sean más que las certezas es cuando LeanStartup puede ayudarnos porque el desarrollo de una nueva idea es exactamente igual si se trata de un startup que si se trata de una empresa en funcionamiento; para un mejor resultado, su desarrollo debe de sacarse de la operación y hacerlo como algo nuevo, único.

Cuando arrancamos un nuevo producto o servicio debemos elaborar hipótesis sobre cuatro grandes temas:
  • ¿Tenemos claridad sobre el problema o reto que le debemos resolver a los clientes?
  • ¿Hemos desarrollado una solución al problema y somos capaces de materializarla en un producto o servicio que verdaderamente resuelva el reto planteado?
  • ¿Hemos logrado un producto o servicio que además de resolver el problema planteado sea de la preferencia de los posibles clientes porque tiene alguna ventaja competitiva clara?
  • ¿Tenemos un mercado potencial que en volumen y capacidad de pago permita visualizar un negocio interesante? 

Como puedes ver, se trata de resolver incógnitas antes de meterle dinero a un proyecto porque de otra forma corremos el grave riesgo de resolver problemas que a los clientes no les importan. Para ello conviene definir esas hipótesis y construir experimentos que nos permitan comprobar esas dudas para convertirlas en certezas para desarrollar un modelo de negocio con posibilidades de éxito. 

LeanStartup permite validar las ideas antes de meterle recursos, tiempo, esfuerzo. Es mejor fallar cuando hablamos de conceptos que cuando ya hemos hecho inversiones. LeanStartup es el mejor camino para validar nuevas ideas y aprender de la interacción con los clientes, para que si algo va a salir mal, cuanto antes mejor.

¿Quieres saber más sobre LeanStartup? ¿Trabajas en una corporación o tienes el encargo de desarrollar proyectos?

Te invitamos a un workshop sobre emprendimiento corporativo:

Jorge Peralta
@japeraltag

www.idearialab.com

domingo, 14 de octubre de 2018

¿Qué le aporta Lean Startup a las corporaciones?

Tener ideas es fácil, que alguna salga buena es un poco más difícil, que se pueda hacer negocio con ellas lo es todavía más.

Cuando las ideas tienen referentes de que han funcionado en otras partes, la incertidumbre sobre el probable éxito de esa idea disminuye porque ya existen casos de que puede desarrollarse un modelo de negocio alrededor de ella. Tampoco es garantía de que será un éxito porque las variables en las que se echará a andar serán otras pero al menos, ya tenemos evidencias de que puede funcionar bien si cuidamos detalles en su planteamiento y en su ejecución.

Si la idea que planteamos tiene un componente importante de tecnología, es una novedad, o tiene poco que ver con lo que una empresa hace, así como buscar que sea un modelo recurrente y escalable, no será tan fácil plantear un modelo de negocio que tenga posibilidades de éxito porque lo estaremos planteando en un escenario de incertidumbre. Apenas será un idea que necesite validarse desde la perspectiva de los beneficiarios, es decir de los clientes que recibirán el producto o servicio que estamos planteando.

Es común que en las organizaciones se confíe demasiado en las experiencias anteriores exitosas y por lo tanto se intente replicar lo que ha funcionado bien, dando como consecuencia que sean las inercias las que predominen y no sea fácil introducir ideas que cambien el rumbo de las cosas, justo porque la incertidumbre no es bienvenida.

El cerebro ama las rutinas, prefiere lo conocido, lo que ha funcionado bien, lo que permita mantener el curso de las cosas y en parte, tienen razón, los criterios que se usan para la ejecución de la operación de una organización son distintos de los del desarrollo de nuevos proyectos, requieren de metodologías y principios diferentes.

Leanstartup es un marco conceptual en el que se agrupan distintas metodologías que nos sirven para construir modelos de negocios en contextos de alta incertidumbre que se basan en el método científico para validar directamente con los usuarios supuestos sobre sus problemas y nuestras propuestas de solución.

Con las primeras hipótesis que planteamos sobre el cliente y sobre sus problemas construimos pequeños experimentos para validarlos directamente con ellos, irlas confirmando o desechando y así ir aprendiendo para configurar nuevas hipótesis que nos van permitiendo construir modelos de la mano de los usuarios. 

Eric Ries que fue el creador de Lean Startup y logró compilar conocimiento de otros autores como Steve Blank, Bob Dorf, y los principios del desarrollo ágil que se usaba típicamente en programación. 

Leanstartup no reduce las posibilidades de fracaso, más bien acelera los procesos para que si algo va a fracasar, suceda cuanto antes y no hayamos consumido una gran cantidad de tiempo y recursos. Leanstartup nos permite aprender, rápido, barato y aprender de ello. Leanstartup es una aplicación a los negocios del método científico, donde nos damos el permiso de fallar porque de esta forma generamos aprendizaje y el aprendizaje permite construir mejores planteamientos.

Estos principios se pueden aprender en distintos niveles, el primero de ellos para generar cultura de cambio y estar abiertos a probar nuevas formas y no aferrarse al status quo; posteriormente, se puede profundizar para participar en proyectos de nuevas ideas de negocio en las corporaciones, participando de los experimentos. Un tercer nivel es diseñar los experimentos para diseñar nuevos productos, servicios o nuevas experiencias del cliente. No todos en las corporaciones deben ser expertos en el método pero si usar sus principios para participar en una empresa innovadora.

Existen otros caminos para desarrollar innovación en las corporaciones. Un modelo que ha resultado exitoso en algunas es el Corporate Venturing, que consiste en que las grandes corporaciones inviertan en startups para hacerse de un conocimiento nuevo y fresco que les renueve su modelo de negocio, sin embargo no es el único camino, incluso me atrevo a decir que en ciertos casos, no es el camino más eficaz si lo vemos desde la perspectiva de la velocidad, impacto y posibilidades de implementación de los proyectos que surgen de ese camino.

Lean Startup es una metodología cada vez más usada por empresas de distinto tamaño, incluso por corporaciones para desarrollar proyectos. Si bien invertir en startups puede ser una buena ruta para provocar innovación en las corporaciones, también lo es trabajar internamente con en el desarrollo de proyectos, para ello existe metodología adecuada que puede permear no sólo en el desarrollo de los proyectos sino en la cultura de innovación de la organización.


Existen varios esquemas que pudieran ser útiles para clarificar como por ejemplo el de Roberto Touza https://robertotouza.com/metodologia-lean-startup-que-es-puede-ayudar-empresa/

Lean Startup es una herramienta que cambiará la forma de pensar de muchos hombres de empresa, hoy apenas es un conocimiento incipiente pero sus consecuencias a lo largo del tiempo serán muy importantes.




Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab

domingo, 30 de septiembre de 2018

Emprendimiento Corporativo. Errores comunes en el desarrollo de nuevos proyectos

Hoy es común hablar de innovación en las organizaciones, todos quieren innovar porque es evidente que algo esta pasando con los clientes y nadie se quiere quedar atrás. Las empresas quieren renovarse y es a través de la innovación como piensan enfrentar los cambios, sin embargo parece que la actitud es más bien defensiva, porque la motiva el riesgo que viene del exterior, de los cambios en su sector, de los cambios en el entorno, etc.

Para otras organizaciones no es suficiente con resistir, es necesario tener una estrategia para crecer, para ponerse por delante, para ganar el liderazgo de su sector o de su área de influencia. Para lograrlo es necesario que la mirada se ponga en una diferenciación real y esa sólo se logra de la mano de los usuarios. Es indispensable entender al cliente a profundidad, comprender las razones de su comportamiento, los problemas que no ha resuelto a satisfacción, ahí es donde están las oportunidades y es ahí donde de ponerse el foco de la estrategia.

Posteriormente, aún cuando se conozca más al usuario, no es suficiente, es necesario trabajar en encontrar respuestas a esos retos y diseñar nuevas propuestas de valor que verdaderamente cumplan y en ocasiones sorprendan a sus clientes. De esta forma podrá  ofrecerse algo que permita cumplir las expectativas de los usuarios y al mismo tiempo contar con un modelo de negocio que genere rentabilidad.

Todo esto suena muy bien y difícilmente habrá quien diga que no es su escenario ideal, el problema no esta ahí, sino en desarrollar proyectos en el tiempo adecuado con recursos alcanzables. En más de una ocasión esos buenos deseos y esas grandes estrategias se conciben bien pero se ejecutan deficientemente.

Los errores más comunes en las organizaciones que quieren innovar son los siguientes:
1.    Enamorarse de sus ideas sin analizar a profundidad los problemas y preferencias de su clientes
2.    No contar con una metodología adecuada para el desarrollo de proyectos
3.    Mezclar sus equipos de la operación con los de desarrollo de proyectos
4.    No reservar tiempo específico para el desarrollo de proyectos
5.    Desarrollar proyectos sin riesgo que son más bien fruto de la inercia que de una estrategia concreta
6.    Pensar que saben lo suficiente de su sector y no considerar que desarrollar nuevos proyectos requiere de otro tipo de conocimiento.
7.    Extrapolar experiencias del pasado en nuevos escenarios

Cuando las organizaciones están decididas por emprender nuevos proyectos siguen la lógica de cualquier emprendedor con la diferencia que no lo hacen de forma independiente sino que lo hacen desde una organización que ya funciona, que ya tiene un modelo de negocio, una estructura, un presupuesto. 
Emprender dentro de una empresa tiene características diferentes, no se aplican los mismos criterios que se aplican para emprender desde cero, se requiere algo más que conocer de metodologías ágiles, se requiere de entender bien el funcionamiento de una empresa y no cometer los 7 errores comunes que comentamos anteriormente.

Emprender dentro de una empresa requiere de una estrategia, metodología y equipos específicos, de otra forma, pensar que es una continuidad de la operación provocará lentitud, falta de foco o seguir con las mismas inercias que no llevarán muy lejos de la estrategia actual.

¿Quisieras conocer más sobre emprendimiento corporativo?

Estaremos organizando algunas charlas para preparar jornadas de emprendimiento corporativo en varios países de Latinoamérica. Nuestra primera fecha será en Lima para el próximo 5 de diciembre 2018, la invitación la podrás revisar en la siguiente liga

https://www.academiaintraemprendimiento.com/leanstartupcorporate/

Si quieres invitarnos a tu ciudad con gusto lo consideramos en nuestro calendario de 2019.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 9 de septiembre de 2018

3 caminos para innovar: Eficiencia, crecimiento y transformación

Cuando una organización pretender innovar se deben pensar en varios ingredientes que conviene reflexionar antes de comenzar. Ya hemos mencionado anteriormente en este espacio, que sin una razón clara para innovar es mejor no adentrarse por ese camino empedrado y lleno de riesgos, pero que, sin embargo, es tan necesario en las organizaciones para renovarse y avanzar.

Posterior a esa gran decisión de entender para qué se va por la ruta de la innovación conviene plantearse dos elementos claves que, sin ellos, cualquier buena intención puede morir en el intento:
  • El equipo de personas que conducirán el proceso
  • Un proceso con claridad en el método y las herramientas a utilizar.

Para muchos directivos centrados en el management tradicional, mejorar la ejecución es el camino más eficaz, y en ocasiones tendrán razón; pero en otras, una mejor ejecución no llevará a otro destino, sino que habrá que pensar en cambios más radicales a nuestro modelo. 

Es usual también confundir los temas de innovación con los temas del sistema de calidad porque “suena” que son similares porque implican cambio, sin embargo, son esencialmente diferentes porque sus motivaciones son distintas. Los temas de calidad tienen una referencia de meta interna, los temas de innovación tienen la mirada puesta en el beneficio que lograremos del mercado.

Los caminos entonces para innovar son tres:
  • La eficiencia
  • El crecimiento
  • La transformación




No hay empresa que no busque de forma natural la eficiencia, mejorar todo aquello que podríamos mejorar; pero meterse en caminos de crecimiento, eso si representa mayor esfuerzo y mayor riesgo porque el crecimiento siempre lleva a la necesidad de nuevos clientes o nuevos productos y eso implica cambios en el modelo de negocio.

Pensar en transformación es ir más allá, significa plantearnos hacer algo que cambia la forma de trabajar, de operar, de ganar dinero; en ocasiones implicará un cambio tan radical que será necesario montar una organización paralela porque “el hijo” ya no cabe en la organización “madre”.

Los tres caminos son diferentes pero no excluyentes, pero convendrá analizar con detalle las capacidades y la visión de futuro de cada organización para decidir sobre el número de proyectos que quiere desarrollar de forma simultánea. 

Cada camino para innovar tiene sus reglas, sus métodos más adecuados, sus herramientas. No es lo mismo un producto científico con patente que uno de consumo; no es lo mismo un servicio que un producto industrial, no es lo mismo un intangible que un producto financiero. 

Para cualquiera de estos productos o servicios se tendrá que validar con clientes reales en las distintas etapas de desarrollo para pivotear con los aprendizajes de cada ronda de experimentación que se haga directamente con los usuarios.

Cada innovación requiere de su proceso que incluye: Metodología + Herramientas

Método sin herramientas, es imposible de aterrizar. Herramientas sin método es como coser sin hilo, algo así les pasa a los fanáticos del canvas, que confunden la herramienta con una metodología. Sin claridad mental y sin conocimiento tampoco sirven las herramientas ni el método.

Existe también confusión respecto a herramientas propias para emprendedores y otras propias para emprendimiento corporativo. En esencia las herramientas pueden ser muy similares, lo que cambia es el foco y el propósito para el cual se usan. No todos los que trabajan exitosamente con emprendedores logran hacerlo con otro tipo de organizaciones más maduras por su complejidad y restricciones.

Por último, te comentaba de otro ingrediente que son los equipos de trabajo y aunque convendrá abundar con mayor profundidad en otro post sobre este tema, conviene clarificar que pocas veces se avanza en temas de innovación sino se tiene un equipo, o al menos una persona que no este metida en la operación y que pueda plantearse los nuevos proyectos. Entre mayor sea el número de proyectos que se quieren arrancar el contar con un responsable claro es indispensable.

No siempre es fácil desprenderse de talento para meterlo a temas donde los resultados no serán inmediatos, ni tampoco es fácil comprender en la necesidad de engrosar la nómina con alguien que no participa directamente en la operación. Sin embargo, la experiencia nos ha dicho que se requiere alguien a cargo, de otra forma los proyectos irán por un camino más lento del que la organización necesita.

Operación e innovación son dos caras de una misma moneda, presente y futuro, pero se deben cocinar por separado, de otra forma se corre el riesgos de operar mal o de innovar lento, o tu que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab

domingo, 2 de septiembre de 2018

7o aniversario: Los fracasos no son divertidos pero esenciales para aprender

Cumplimos 7 años en idearia Lab, años en los que hemos tenido de todo, desde grandes éxitos con clientes que nos han amado hasta fracasos de aquellos a los que no logramos agregarles todo el valor que hubiéramos querido.

Sin duda a lo largo de estos años mi principal labor ha sido a la de aprender; si aunque suele extraño lo más importante ha sido aprender de los clientes, del equipo, de los amigos para irnos transformando a lo largo del tiempo. Este dinamismo de continuamente reinventarnos ha sido tal vez lo que nos ha mantenido vivos y creciendo.

Suele hacer mucha gracia cuando nos preguntan a qué nos dedicamos y no es tan fácil explicarlo, nos suelen confundir con una consultora tradicional hasta que les platicamos de alguno de nuestros proyectos, donde vamos acompañando a los clientes a descubrir sus oportunidades, a salir de su zona de confort, a ponerse metas ambiciosas y a ir codo a codo con ellos hasta lograrlas.

Decidir crear algo siempre tiene más riesgo que ir por el camino conocido, sin embargo veíamos una necesidad de apoyarnos en las metodologías existentes para construir lo nuestro, para desarrollar nuestras herramientas, para no conformarnos con lo que había, y cada vez que trabajamos en nuevo proyecto tratamos de desarrollar lo que haga falta para lograr los objetivos planteados. Eso, con el paso del tiempo nos ha convertido en unos artesanos de las metodologías de innovación haciendo nuestro propio método y herramientas.

Siempre he pensado que tenemos el mejor trabajo del mundo, viajamos todo el tiempo conociendo personas valiosas, participamos con organizaciones de todo tamaño y giro aportándoles valor para redimensionar su actividad, logramos relaciones de largo plazo que generan agradecimiento mutuo, cada proyecto es un nuevo aprendizaje lo que nos reta intelectualmente todo el tiempo y ¡además nos pagan! 

A lo largo de estos años he cometido muchos errores, algunos por los paradigmas que fui construyendo a lo largo de mi camino, otros por no aprovechar el talento que pasaba cerca de mi, otras por confiar demasiado en personas que no tenían el mismo sueño, no las juzgo mal, al contrario, entregaron su talento pero su sueño era otro y terminaron marchándose.También he fracasado en decisiones, en mantener tercamente situaciones que debe abandonar en el día uno y que con el tiempo me costaron mucho dinero y dolores de cabeza.

Aprender la diferencia entre una empresa y un autoempleo ha sido lago largo y difícil de aprender, diferenciar entre lo que me gusta y lo que debemos hacer, aprender a sacar una sonrisa cuando faltan las ganas, aprender a tragar sapos sin hacer caras, aprender de la abundancia y de la escasez, aprender que de todos, de todos tenemos algo que aprender, aprender todo el tiempo pero principalmente de los fracasos y más todavía de los más amargos. Tal vez por eso disfruto tanto la frase de Shakespeare de “dulces son los frutos de la adversidad...”

Hoy creo firmemente en esa frase de que el aprendizaje es directamente proporcional al dinero que pierdes; y como yo he perdido mucho he aprendido mucho. En adelante no creo que pueda evitar los fracasos sino experimentarlos de una forma más rápida y barata.

Sin el talento de lo que nos han acompañado en esta ruta no podríamos ser lo que somos, no podríamos hacer lo que hacemos, no podríamos haber logrado todo lo que hemos hecho, seríamos una empresa más, una consultora más y estaríamos peleando en un océano rojo en medio de la irrelevancia. Sin embargo hemos renunciado a ello, no queremos ser uno más y hemos tratado de plantear diferenciadores en los que venimos trabando con mucho esfuerzo.

Hoy no nos falta nadie, no nos sobra nadie, somos los que tenemos que estar y les agradecemos infinitamente a los que se han marchado su dedicación y sus aportaciones. Hoy esperamos con confianza que el ritmo se mantenga y sigamos creciendo. La meta 2020 sigue caminando y no vamos a parar hasta lograrlo, al menos por esfuerzo no faltará.

Gracias Memo, Christian, Marce, Pam, Axel, Roberto, Juan Ca, Ruthy, Albertico, Pame, Miguelito gracias de verdad. Zu, Alex, Alfredo, muchas gracias por lo que nos aportaron, mucho éxito en lo que sigue, este año le sumaron mucho a los resultados.

Hace un par de años nos decidimos a competir globalmente y comenzamos poniendo el foco en algunos países de Latinoamérica, hemos dado nuestros primeros pasos y a lo largo de este tiempo ya hemos trabajado en algunos proyectos en 6 países y nuestra facturación fuera de México hoy nos genera poco más de un cuarto de nuestra facturación. Hemos incorporado dos nuevas líneas de negocio este año y estamos cocinando lo que pensamos será nuestra actividad principal para 2019 y estamos llenos de ilusión para lograrlo.

Tenemos mucho por hacer, mucho por crecer, mucho por avanzar, una lista gran de proyectos que estamos cocinando para que el siguiente aniversario nos tome con al menos la misma energía con la que llegamos al de 2018. Nuestro propósito se mantiene: ayudar a otros a crecer, a ser diferentes para convertirse en líderes de su sector. Queremos seguir siendo un referente en el mundo de la innovación en Latinoamérica.

Gracias por estos 7 años.

Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab

domingo, 19 de agosto de 2018

¿Qué es el emprendimiento corporativo?

La mayor parte de las empresas buscan su crecimiento, y por esa razón la innovación se ve como una opción para lograrlo.

Todos tenemos ideas, y las podemos convertir en proyectos, pero eso no es equivalente a innovar. Para innovar se requiere que esos proyectos tengan objetivos que realmente lleven a la organización a otra instancia, al aprovechamiento de oportunidades que los lleven más allá de sus límites actuales.

Existe una gran cantidad de literatura sobre innovación, pero en la mayor parte de los casos son teóricas en exceso o se convierten en manuales de autoayuda donde se nos pinta a unos superhéroes que vencen toda adversidad y que tiene como fin el hacernos ver que si es posible aspirar a sueños más altos pero que no ofrecen una ruta clara y concreta respecto de como innovar con mayores posibilidades de éxito.

Para que un proyecto verdaderamente funcione con cierto nivel de éxito, se requiere de algo más que motivación y teoría, de un camino que nos permita convertir esas ideas en un proceso de cambio real que impacte en la forma en la que se genera valor y en la manera en la que una organización se organiza internamente para entregarlo, de acuerdo con la promesa que le han ofrecido a sus clientes. Pasar del discurso a la acción, pasar del deberíamos de... a lo hacemos así y lo medimos de esta forma.

Cuando hablamos de innovación, se trata de un proceso que lleva a la organización a construir nuevas ventajas competitivas, que generen un valor adicional a sus clientes o usuarios. Para ello se requiere una visión clara de lo que se quiere hacer y capacidades de ejecución para convertir la visión en acciones concretas para lograrlo.

En algunos casos, organizaciones establecidas están adoptando algunos conceptos más propios de los emprendedores para el desarrollo de sus ideas, con la intención de fallar rápido y barato. Sin embargo, no siempre es factible para una organización salirse de la operación ordinaria para “crear” o echar a volar ideas nuevas, es ahí donde el concepto de emprendimiento corporativo tiene cabida.

El emprendimiento corporativo es el proceso a través del cual, las organizaciones desarrollan nuevos productos, nuevos servicios, experiencias de usuario, nuevas líneas de negocio o incluso incuban nuevas organizaciones.

El problema no es tener ideas, lo difícil es que sean buenas ideas y todavía más difícil es tener la capacidad de ejecutarlas exitosamente. Este proceso no siempre es factible desarrollarlo en forma paralela a la operación y por esta razón, es necesario que el desarrollo de los proyectos no se mezcle con la operación porque usualmente suceden dos fenómenos:

  • Los proyectos son poco disruptivos en relación a lo que la empresa ya esta haciendo
  • Los proyectos avanzan lentamente porque le dedican el tiempo que le sobra a la operación y tardan tanto que pueden perder impacto cuando terminan.

El emprendimiento corporativo es un camino para que dentro de la misma organización se construya un futuro con una visión renovada. Se logra cuando existe una intencionalidad muy clara desde los que tienen el poder de decisión, de correr riesgos prudentes para impulsar la construcción de diferenciadores claros para ponerlos en el liderazgo de su sector, así como las decisiones correctas para hacer realidad la promesa.

Para impulsar este tipo de iniciativas siempre serán necesarios recursos y en muchos casos la incorporación de tecnología, pero lo que resulta indispensable, es contar con un equipo de personas que tengan un perfil innovador que posibilite el desarrollo y puesta en marcha de los proyectos. Será necesario que un pequeño equipo dentro de las organizaciones que funcione como catalizador y gestor de estas iniciativas de forma diferenciada de la operación para que tenga el foco correcto.

Adicionalmente este equipo requerirá de ciertos elementos que harán posible que el emprendimiento corporativo se convierta en una realidad:

1)   Equipo catalizador enfocado en el desarrollo de proyectos
2)   Estrategia de innovación
3)   Metodología, herramientas y métricas
4)   Espacio físico adecuado
5)   Presupuesto con cierto nivel de autonomía.

El emprendimiento corporativo permite explorar nuevas oportunidades de negocio fuera de los límites de la organización, tomando mayores riesgos sin poner en peligro la marcha del negocio actual. Se podría decir que es el mejor escenario, una visión renovada fuera de los límites actuales de la operación, que permitirá grandes avances más ambiciosos, con unos riesgos medidos y mayores posibilidades de efectividad.

Pensar con una visión ambiciosa sobre el futuro requiere de una mente que aprenda a correr ciertos riesgos con prudencia. Innovar puede ser riesgoso, pero no hacerlo es fatal.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab