sábado, 23 de mayo de 2015

¿Seguir tu sueño o seguir el sueño de otros?

Saber que es lo que quieres hacer de tu vida es un asunto muy complicado. Tal vez porque algunas de las decisiones más importantes las debes tomar a una edad en la que todavía no tienes las respuestas, y cuando ya sabes lo que quieres tal vez sea demasiado tarde para elegir. Eso significa que tienes que correr ciertos riesgos, tienes que decidir en función de tu intuición y no en función de certezas, que hay decisiones que sabes que fueron buenas hasta el paso de los años, pero que en el momento de tomarlas no sabes el impacto que tendrán.

Muchos jóvenes se enfrentan a temprana edad con una disyuntiva muy importante:

Seguir tu sueño o tratar de asegurar un futuro profesional

Pareciera que, ocasiones, ambas metas no son compatibles.

Tomar esas decisiones sobre temas importantes como la decisión del camino profesional a seguir implica aventurarse, arriesgar, seguir tus instintos, pedir consejo, dejarte influir, pero decidir, a final de cuentas decidir. Si dejas que otros decidan por ti, terminarás dejando tus sueños para seguir los sueños de otra persona. Es en ese momento de grandes dudas en el que debes preguntarte por lo que amas, por lo que te permite ser tu mismo, por lo que realmente te hace feliz.

Cuando yo era joven nuestros padres pensaban que si estudiabas una carrera universitaria era la forma de asegurarte un futuro profesional promisorio. Tal vez eso en el último tramo del siglo XX, hoy es algo que podría ponerse en entredicho. Muchas personas con estudios universitarios atraviesan dificultades económicas importantes y no encuentran una ocupación profesional en la que se sientan verdaderamente plenos

También es común escuchar historias de jóvenes que querían ser bailarines, futbolistas, pintores y hasta filósofos pero que cuando manifestaron sus vocaciones profesionales comenzaron a recibir consejos de sus mayores o bien recibieron ciertos condicionamientos como por ejemplo: “ te apoyo para que seas futbolista pero necesito un título profesional universitario” o buscaban que las vocaciones al arte fuera un buen hobbie pero no una ocupación profesional de tiempo completo.

Esta claro que los padres lo hacen para intentar asegurar el futuro para sus hijos y prevenirlos ante un fracaso ya que en los deportes y en las artes sólo una minoría triunfa con notoriedad, sin embargo, esa “cobertura” se convierte en más en un lastre que en un apoyo para el futuro.

En otras ocasiones se decide influenciado la gran dificultad que implica una carrera como es el caso de los médicos, de los astronautas, etc., existe un sueño pero la dificultad que se vislumbra empuja a decidir sobre algo de menor envergadura.

Cualquier profesión podrá darte lo necesario para vivir si sabes generar valor, si sabes generar algo útil para los demás, ya sea que ese valor este apoyado en un conocimiento científico o en temas más ordinarios como pueden ser los servicios básicos, los alimentos o los transportes. Lo deseable sería que los estudios, de cualquier tipo, generen una capacidad de observación que te lleve a entender cuáles son las necesidades de las personas a las que quieren atender e intentes resolver alguno de sus problemas; de ello depende el éxito en cualquier actividad profesional.

Aún cuando pase el tiempo y tomes decisiones de seguir un camino profesional por circunstancias económicas u otras motivaciones, siempre hay tiempo para recuperar tu sueño, para seguir esa vocación profesional para la que vienes dotado desde tus capacidades innatas. Es ese momento de madurez en la que recapitulas todo, en la que encuentras esas piezas de tu rompecabezas que parecían desarticuladas pero que la madurez te permite observar porque ahora si embonan de forma correcta.

Es un punto en el que tal vez no hayas logrado los resultados que esperabas, en el que tal vez no has construido el patrimonio que querías, razones por las cuales se cuestiona el camino seguido y las decisiones tomadas. Tal vez el escenario sea distinto, los resultados han sido buenos pero te enfrentas nuevamente al dilema de moverte hacia tu sueño o quedarte ahí porque ahora viene el miedo a perder lo que ya has logrado.

Hoy creo que tienes que enfrentar a tus hijos muy rápido a darse cuenta que seguir tu sueño tiene un precio, pero que si están dispuestos a pagarlo, las posibilidades de lograr una vida plena crecen. Cuando las personas entienden que su verdadero lugar en el mundo solo lo pueden ocupar ellos y nadie más, que el dinero podrá llegar antes o después o nunca llegar en la forma en la que sea ha pensado, sin embargo el emplear tu tiempo en hacer lo que te gusta y servir a los demás es el mejor pago.

Tal vez lo más difícil en la formación de una persona es tomar la decisión de quien quiere ser y en que quiere servir a los demás. Es una decisión que tiene que ver con quieren eres, para que estás hecho y de cuales son las decisiones que debes ir tomando a lo largo de tu vida, ahí esta la clave de vivir feliz con lo que haces siguiendo tu sueño. Nunca es tarde para buscarlo. ¿Tú que opinas?


Jorge Peralta
@japeraltag

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