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domingo, 15 de octubre de 2017

7 preguntas clave que un mentor de emprendedores debe responder

El rol del mentor es un rol clave para el desarrollo de proyectos. De un mentor se espera aportaciones de conocimiento, experiencia, redes de colaboración, entre otras cosas que nos permita llegar más allá que lo podríamos llegar por nuestros propios medios. Sin embargo no podemos dejar en ellos responsabilidades que sólo son de los fundadores, que a final son quienes capitalizarán el éxito o el fracaso del proyecto.

Por todas estas razones, los mentores son como un luz en el camino que dará claridad para que los emprendedores tomen sus propias decisiones con mayores elementos de juicio, pero no impondrán sus criterios, siempre dejarán esos espacios para que los emprendedores decidan tomar o no esos consejos bajo su propia responsabilidad.

No basta con ser emprendedores exitosos o con ser grandes directivos de corporaciones, ni funcionarios reconocidos en los ambientes públicos, se requiere de algo más. Los conocimientos y la experiencia son necesarios pero más aún lo es la capacidad para sistematizar el conocimiento, es decir esa capacidad de aprender en lo general para clarificar como puede aplicarse ese conocimiento en circunstancias diversas.

Es común que muchas organizaciones que organizan eventos para emprendedores o dirigen proyecto de nueva creación invitan a personas reconocidas para ser mentores de equipos emprendedores y no siempre se acierta con los perfiles. Existen cinco aspectos en el desarrollo de un proyecto donde se requiere una guía, entre ellos los siguientes:
  • Mindset. Un emprendedor con algunos proyectos encima o un empresario exitoso o alguna persona destacada en labores arduas donde tuvieron que ir más allá de sus propias fuerzas, como pun deportista de alto rendimiento, un alpinista, o un músico; cualquier profesional destacado puede inspirar. Esta inspiración debe llevarse a lo largo del tiempo y en ocasiones la labor consistirá en motivar para mantener el nivel del esfuerzo.
  • Etapa temprana. En ocasiones será muy útil un mentor/emprendedor que ya lleve cierto kilometraje y que pueda transmitirles sus experiencias, ya sea para seguir sus pasos o bien para todo lo contrario. En esta etapa si es indispensable alguien que pueda platicarles de experiencias vividas, tanto experiencias de éxitos como fracasos son muy útiles, porque de otra forma no se sentirán identificados unos con los otros. Es necesario entender que no se trata de una orientación de una empresa en funcionamiento sino de un modelo de negocio que apenas estará en fase de prueba donde se requiere foco, no en la ejecución sino en el descubrimiento.
  • Tópicos de especialidad. Los temas de marketing digital sólo podrá orientar alguien que verdaderamente sepa del tema, que tenga un conocimiento duro y que sepa transmitirlo con claridad. Hacerles ver que cada empresa tiene sus particularidades y que no se pueden extrapolar las experiencias sin filtros y sin adecuaciones. Lo mismo con temas legales y contables, o temas de programación o de selección de talento, son temas donde se requiere conocimiento y es fácil entrar en una extrapolación fácil que no aporte valor. Aquí no siempre se trata de emprendedores sino de especialistas en temas, más bien es un mentor/especialista.
  • Redes en el ecosistema emprendedor. Contar con personas que tienen redes valiosas para cualquier emprendedor pueden hacer gran diferencia; un contacto en una institución financiera o en una universidad o en una institución gubernamental pueden ahorrar mucho tiempo y esfuerzo.
  • Acompañamiento en el diseño del proyecto. Cuando los mentores tienen el deber de acompañar a lo largo de un proceso emprendedor se requiere que conozcan de metodología y herramientas, sin estos elementos se puede caer fácilmente en el comentario ligero sin profundidad que busca levantar el ánimo y no apoyar realmente con elementos concretos y valiosos. Sin método y herramientas se puede caer fácilmente en la charlatanería o en se promotores de sesiones de auto-ayuda.
Los mentores requieren de la suficiente claridad para sistematizar su conocimiento en una ayuda “neutra” que los emprendedores puedan adoptar para impulsar su proyecto, deben ser unos “abogados del diablo” expertos que sepan hacer las preguntas precisas que logren cuestionar de forma incisiva, que puedan “herir” intelectualmente a sus interlocutores y que sepan rebotar ideas con rigor para llevarlos al siguiente nivel. Ayudarlos a plantear hipótesis y experimentar con ellos para validarlas será una gran labor.

Si tienes el deber de ser mentor o te invitan a serlo, es un actividad noble que requiere mucha humildad para reconocer que tampoco lo sabes todo y que tu ayuda será limitada en temas y en espacio, que solo serás un escalón para que ellos suban más alto y que irás de su mano mientras tu compañía aporte valor; también será necesario saber ponerle punto final y dejarlos volar solos. Si estás en esa decisión de ser o no mentor te recomiendo pienses en lo siguiente:
  1. ¿Tengo algo que aportar? ¿Experiencia, conocimiento, profundidad en temas específicos, red de colaboración, etc.
  2. ¿Estoy dispuesto a dar sin recibir nada a cambio? Porque si no se hace con generosidad pierde valor para todos, incluso no esperar ni siquiera que tomen mi recomendación ni buscar reconocimiento.
  3. ¿Puedo extrapolar mi experiencia y conocimientos de forma general para que transmita conocimiento y no sólo anécdotas? ¿Preparo las mentorías con profesionalismo?
  4. ¿Se hablar el idioma de las personas a las que voy a orientar?
  5. ¿Estoy dispuesto a aprender y no creer que lo se todo?
  6. ¿Estoy dispuesto a dedicarles tiempo?
  7. ¿Estoy consiente de que será algo temporal mientras pueda aportarles valor y que llegará el momento en el que puedan volar solos?

Hay temas en los cuáles un emprendedor es indispensable, en otros no siempre es así, lo que se requiere es de un conocimiento específico profundo que se pueda aportar. Lo que siempre será indispensable es la capacidad para comunicar de forma empática conocimiento de forma sistemática para que los demás lo puedan aprovechar.

La preparación tampoco puede detenerse, los mentores aportan valor porque están al día en su actividad, pueden explicar temas que viven y que no aprendieron en un libro. Hablan de experiencias vividas y no lo que aprendieron en un curso.

Si respondes afirmativamente, seguramente serás un gran mentor y si no, es mejor disculparse amablemente porque no tenemos mucho que aportar.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 24 de septiembre de 2017

¿Para qué me servirán todas estas dificultades?

Siempre he usado con mucho respeto este espacio para hablar sobre innovación y emprendimiento, pero hoy quisiera usarlo querido lector, para verter algunas de una gran cantidad de emociones que tenemos guardadas todos lo que vivimos de cerca los sismos que se han sufrido en México en el mes de septiembre de 2017.

Los mexicanos pero en particular los habitantes de la zona metropolitana del valle de México hemos vivido momentos muy especiales en los últimos días. Después de dos sismos de gran magnitud, la ciudad se cimbró ante la caída de medio centenar de edificios y el daño de otros cientos que si bien no se derrumbaron han quedado inhabitables, y con ellos la muerte de poco más de doscientas personas. Los que ya tenemos más edad pudimos recobrar la memoria de escenas similares, pero para muchos jóvenes era la primera vez que vivían un evento de esa naturaleza.

Estos eventos nos han dado la posibilidad de redescubrir lo frágiles que somos y de cómo en unos momentos se puede perder la propia vida, el patrimonio o perder a personas queridas. También han sido la oportunidad para ensanchar el corazón de todos para darse generosamente en apoyo de los demás. Todos han dado lo que podían, algunos saliendo a las calles a remover escombros, otros a preparar despensas, otros a trasladar víveres, otros en el apoyo logístico en los lugares de desastre, otros donando, otros rezando, todos dando lo que podían dar.

Especialmente admirable es la labor de tantos jóvenes que nos han hecho vibrar con la esperanza de que serán una generación que saque a nuestro país del atolladero donde los de mi generación lo hemos metido. Los que no somos tan jóvenes, al ver su valor y pasión con la que han decidido ser protagonistas y no espectadores, nos hemos llenado de admiración y esperanza; nos damos cuenta también que la edad no quebranta las ideas de cambio y la confianza en un futuro mejor. Hoy son un gran ejemplo para las generaciones que los anteceden.

Estos días me sirvieron para comprender la profundidad de aquellas palabras sabias que escuche hace algún tiempo:

“Nadie es tan rico que no necesita algo, ni nadie tan pobre que no puede dar un poco de lo que tiene”

Sentir de cerca el dolor y el sufrimiento nos debe llevar a pensar lo afortunados que somos en saber que nuestra vida cuenta para otros, que siempre habrá personas dispuestas a darse generosamente por nosotros. También nos obligará a la correspondencia a sumarnos, a sentirnos parte de esta sociedad porque no estamos nunca solos; tenemos tantas cosas que compartir, tanto en común, por estar compartiendo el mismo tiempo y espacio.

Este sentido de pertenencia y agradecimiento nos debe llevar a plantearnos lo que sucederá después de la emergencia, ¿seguiremos siendo los mismos? ¿Cuándo termine la emergencia volveremos a nuestra indiferencia, egoísmo y mezquindad? ¿De quién depende que mantengamos ese puño en alto para escuchar a los demás?

Sin duda muchos de los mismos que hemos sido generosos ante la tragedia, hemos sido negligentes en nuestra vida cívica ordinaria, porque con más o menos culpa hemos permitido la corrupción e impunidad en la que se ha sumergido nuestra vida social. Ojalá fueran sólo los políticos pero tú y yo hemos permitido con nuestra pasividad que muchas de estas situaciones hayan llegado a donde han llegado.

Ojalá que este gran movimiento cívico que ha surgido con esta tragedia, similar al que surgió en 1985, logre perdurar y que la vuelta a la normalidad encuentre una ciudadanía más madura para afrontar los retos que tenemos pendientes, como por ejemplo la enorme brecha que se esta generando entre el México que progresa y el que esta sumido en la pobreza, la del México que compite en el primer mundo y la que no termina de salir del inframundo.

Tenemos pendiente esta corrupción e impunidad a la que debemos sepultar de una vez por todas, aprovechemos este impulso que la tragedia a generado para seguir unidos en la solución de tantos retos pendientes.

Ojalá presionemos lo suficiente para que los partidos políticos regresen la mayor parte de nuestros recursos para que tengan mejor uso que tirarlos en campañas que nadie quiere. Ojalá muchos emprendedores usen ese gran talento que tienen en echar a volar sus ideas y no estar esperando fondos del INADEM, ya debemos terminar con la política de subsistencia y apoyo que tanto mal nos ha hecho.

Debemos regresar lo más rápido posible a la normalidad para que no sea necesario dar más apoyo de subsistencia sino que podamos generar los empleos que nos hacen falta no solo para la CDMX sino para Puebla, Morelos y demás lugares que quieren trabajo permanente no sólo apoyos temporales. Recordemos que los empleos no los genera el gobierno sino los empresarios que arriesgan su patrimonio para generar más riqueza y para ello generan fuentes de empleo que hace generar riqueza para todos. Los que hacemos empresa debemos estar convencidos de la labor, es una labor necesaria que debemos saber contagiar a tantos jóvenes que quieren profesiones que aporten un gran valor a su comunidad; ser empresario aporta gran valor al país.

Hace unas semanas escuche una charla TED don el empresario mexicano Jorge Vergara quien comentaba que al sufrir algunas dificultades muy grandes en su camino aprendió a preguntarse en cada  tropiezo "¿y esto para qué?" Su cuestionamiento no era un ¿Por qué me pasó? ¿Por qué yo? sino ¿Para qué? Pensemos en ¿Para qué será esta tragedia, qué sacaremos de ella? Seguramente encontraremos muchas respuestas, para sea para cada uno de nosotros un punto de partida que nos lleve a más y que nos lleve a la acción; a una acción responsable que nos haga protagonistas de lo que espera esta sociedad de cada uno de nosotros. Seremos nosotros los beneficiados.

Gracias México por enseñarme a que no hay un mejor lugar para nacer y para vivir. Siempre se puede ver el vaso medio vacío pero yo prefiero verlo medio lleno; tenemos muchos retos pero también grandes recursos y una gran nación. Los emprendedores siempre prefieren ver el vaso medio lleno porque así nos preparamos mentalmente para llenarlo más, para ir a más. Las dificultades no nos impiden cumplir nuestras metas, sólo las retrasan un poco más.

 ¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 30 de abril de 2017

No puedes cambiar el mundo siendo obediente

No se trata de violentar el orden de las cosas sólo por el hecho de hacerlo, pero todos hemos vivido reglas de las que han perdido su razón de ser y debemos tener el valor de cuestionarlas.

Sin esa “desobediencia útil” la humanidad no avanzaría. Siempre habrá la posibilidad de cuestionar de forma ética, intelectualmente honrada y responsable reglas que ya no se adaptan a la realidad y que habrá que replantearse, que necesitan encontrar cauces adecuados.

Entender que en todos los ámbitos hay temas de esencia y otros accesorios, entender que mientras no se violenten los límites de la moral y la honradez se vale cuestionar el status quo, es clave para que una sociedad pueda evolucionar. Aferrarse a formas es una forma de envejecer al no romper moldes que no corresponden con la realidad.

Martin Luter King, Copérnico, Gandhi, fueron grandes desobedientes de su tiempo y también provocaron grandes cambios que permitieron a sus sociedades dar grandes pasos con el objetivo de un futuro mejor. La ciencia, la política, el arte, la convivencia social requieren de esos “rompimientos” que nos permiten avanzar.

No dejarse llevar por el status quo provoca grandes aprendizajes y permite abrir horizontes en campos que de otra forma no se abrirían. Por esta razón siempre me ha parecido una frase genial la de Tomas Bulat:

“ Cuando se nace pobre el mayor acto de rebeldía es estudiar”

Todos necesitamos romper esas sutiles cadenas que nos unen al status quo, porque de otra forma entramos necesariamente a una zona de confort que nos lleva no solo a perder el impulso por seguir avanzando en ser mejor persona, tal vez lo peor es que al dejar de luchar también dejamos de pensar en los demás y meternos en un profundo egoísmo.

Todos tenemos necesidad de estudiar, de buscar alternativas, de aprender cosas nuevas para ser más útiles para los demás. Rebeldes para buscar como dar un mejor servicio a esta sociedad nuestra que busca referentes, que no le gusta lo que hay, pero prefiere la queja estéril a la desobediencia inteligente.

Hace unos meses participé como mentor en un programa que impulsa emprendimientos con impacto social, el programa irrazonable, donde se puede constatar que se puede ser un desobediente útil porque se buscan nuevas formas de romper barreras que no nos dejan avanzar como sociedad. Emprender con ese foco también es un acto de rebeldía que busca modelos de negocio que buscan rentabilidad y al mismo tiempo lograr un impacto en la sociedad, ambas cosas son posibles.

Hasta el MIT esta ahora premiando la desobediencia inteligente El MIT premia a los desobedientes

Tal vez a todos nos convendría analizar si no necesitamos un poco de rebeldía porque hemos entrado en una zona de confort y existen muchos temas que hoy la reclaman. Esa rebeldía saldrá solo de aquellas personas con capacidad de pensar más allá y vencerse a si mismos para intentar una y otra vez hasta lograrlo.

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 2 de octubre de 2016

¿Qué es el ecosistema emprendedor y para que sirve?

Ahora que estamos a punto de comenzar la semana del emprendedor y que una buena parte de la comunicación alrededor del mundo emprendedor estará enfocada en este evento, vale la pena poner el foco en lo que es y lo que no es el ecosistema emprendedor y para que sirve. Este tan traído y llevado ecosistema que todo mundo tiene presente pero que pocos pueden explicar con un poco más de detalle y de profundidad en qué consiste, quienes participan, para que se usa y en qué puede ser útil para los emprendedores.

Ya lo mencionaba en el primer post de este blog hace ya casi 4 años, que no es suficiente con tener una buena idea, ni siquiera recursos, hoy no todos los recursos para lanzar un proyecto están al alcance de la misma persona y eso requiere colaboración, apertura, diálogo. 

Una buena parte de la tecnología esta al alcance, pero lo que no es fácil de lograr es el ambiente adecuado para compartir, para avanzar junto con otros; nuevamente es la capacidad de relación interpersonal lo que hace que una persona pueda destacar porque el conocimiento es cada vez más una plataforma común.

Luego entonces ¿Qué es el ecosistema emprendedor?

El ecosistema emprendedor es una red de colaboración y confianza de carácter local o regional que busca favorecer la actividad emprendedora a través del intercambio de recursos de naturaleza económica, de capital intelectual y capital relacional entre sus agentes.

Desde mi perspectiva, en países tan grandes y diversos como México no podríamos hablar de un ecosistema emprendedor nacional porque estamos lejos de ser una sociedad compacta y uniforme. Cada región tiene sus capacidades, sus recursos, vocación económica y actores, de tal forma que cada región debe plantear su modelo particular.

El primer modelo que se popularizó entre las personas interesadas en la actividad emprendedora es el de Daniel Isenberg, uno de los gurús del emprendimiento y profesor de Babson College, sin embargo, el mismo señala en su investigación que cada ecosistema debe definir sus actores, sus roles y sus objetivos de acuerdo a la realidad local y no pretender importar modelos que se funcionan en realidades distintas, como lo explico en otro post el-ecosistema-emprendedor-y-los periodistas

En Latinoamérica, Hugo Kantis ha hecho un gran esfuerzo por identificar cuáles son esas variables que inciden en la formación de emprendimiento de alto impacto, poniendo las bases para diferenciar dentro de la actividad emprendedora el emprendimiento de autoempleo y el emprendimiento de alto impacto, éste último definido por Hugo Kantis como emprendimiento dinámico. http://www.ungs.edu.ar/icsedprodem/wp-content/uploads/2015/07/informe-completo-FINAL_2016.pdf

Por esta razón desde hace años nos dimos a la tarea de buscar un modelo que pudiera servir para explicar como funciona nuestro ecosistema, no pretende ser el único pero si una base que pudiera dar explicación a lo que sucede con nuestro ecosistema en esta etapa temprana en la que se encuentra.

El modelo es muy sencillo, muestra los actores (denominados agentes) que tienen interés en el desarrollo de la actividad emprendedora y clasifica si las relaciones entre ellos tienen preponderantemente un interés en el beneficio económico o bien en la colaboración. Por último analiza en los emprendimientos relacionados con ese ecosistema particular bajo tres aspectos claves: la formación del equipo emprendedor, el proyecto y su capacidad de escalar y por último su acceso a una red de colaboración.



El fin del ecosistema es el desarrollo de la actividad emprendedora y los ecosistemas, como cualquier realidad humana están en continua transformación, son entes vivos que cuando sus actores se van transformando los ecosistemas también. Nuestro ecosistema local esta madurando poco a poco, vamos pasando de la etapa de los rockstars a la etapa de los proyectos reales, maduros que comienzan a recoger inversión y sobre todo comienzan a lograr resultados reales de facturación.

En su etapa temprana los emprendedores buscan ganar en reputación y recibir recursos escasos, por otra parte las empresas buscan dinamizar el desarrollo de su innovación; ambos buscan otros actores para proveerse de forma alternativa de capital, de conocimiento, de relaciones que les permitan potencializar su actividad y al mismo tiempo detonar la actividad emprendedora.

La semana del emprendedor es un esfuerzo interesante que hace el INADEM para promover la actividad emprendedora. Su impacto real en la economía, en las empresas y en los participantes de la expo es todavía muy dudoso, pero no corresponde a una cultura emprendedora pedirle al gobierno más cosas que las de fomento a la actividad, lo demás lo debemos hacer los agentes del ecosistema, cada quien desde su trinchera.


El ecosistema esta ahí, para que cualquier emprendedor o empresa consolidada participe, colabore y obtenga beneficio al mismo tiempo que aporta a los demás, como una herramienta sólida de colaboración e inteligencia colectiva. Sigamos trabajando, la tarea ahí esta y requiere de más acción y mayor compromiso. Es el momento de más gente real, de menos “talkers y más doers”. ¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

www.idearialab.com