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domingo, 11 de febrero de 2018

5 condiciones para pasar de las ideas a la acción

Sin acción no hay transformación. Aun cuando estemos inundados de literatura sobre innovación y muchas organizaciones estén buscando incluir al “bicho” de la innovación en sus estructuras porque es “bueno” hacerlo, porque “todos lo hacen”, etc., la realidad es que se trata de un tema que todos traen en la boca, pero pocos pueden hacerlo realidad.

Lo mismo pasa en los ambientes académicos, programas y sesiones sobre temas de innovación abundan, pero pocos te dan las herramientas para realmente volver operativa la innovación en la organización. Las aulas abundan los ejemplos de emprendedores Premium como Musk, Jobs, Branson y de empresas tecnológicas globales, así como casos de Apple, Facebook, etc., que nos inspiran, pero al salir de esas sesiones no sabemos hacer que hacer con tanta inspiración.

Suele suceder que al regresar a la empresa surjan las decepciones ya que ni yo soy Jobs ni mi empresa es Apple; cuando la estructura de mi organización, mis colaboradores, mis procesos y mis recursos requieren reinventarse, pero lo veo cuesta arriba porque no tengo ni las herramientas, ni el tiempo, ni el conocimiento ni el capital que supongo todo aquello va a requerir.

Pasar de las ideas a la acción es sumamente difícil y sólo se logrará si se cumplen al menos cinco condiciones:
  1. Tener un propósito que te inspire
  2. Equipo con habilidades para la innovación
  3. Contar con método y herramientas
  4. Actitud
  5. Superar las inercias

Para que estas condiciones se cumplan la actitud es básica y comienza por aceptar que la realidad ha cambiado y continuará cambiando lo que nos debe convencer de que nosotros debemos cambiar también.

Durante estos años que hemos estado juntos, tú querido lector y yo desde este lado, he tenido la intención de poner mi grano de arena en tu proceso de reflexión respecto al cambio e impulsarte a la acción. Hoy cumplimos 6 años entregándote unas líneas cada semana buscando  provocarte y empujarte a la acción.

Me acuso de que mi pensamiento radical en ocasiones me traiciona e intento pensar al extremo para provocarte, para buscar en ti reacciones e impulsarte a que te decidas a cambiar. En estos años hemos tenido de todo, comentarios, herramientas, anécdotas de viajes de eventos, experiencias de clientes, alegrías y frustraciones, buscando que en alguna de ellas te veas reflejado, te provoque la reflexión y busques dar un siguiente paso, el de la acción.

Estoy convencido de que muchas organizaciones no crecen o están en un camino de muerte lenta porque no quieren cambiar o porque se han convertido en uno más, y cuando una organización se acomoda y deja de competir se debe a que sus cabezas han pactado con la mediocridad consciente o inconscientemente. A las personas no nos gusta cambiar, preferimos el camino conocido, pero sin duda este es un camino que nos lleva tarde que temprano a la obsolescencia.

Te doy las gracias por acompañarme fielmente estos seis años, confío en tener más motivos en el futuro para seguir tocando a tu puerta compartiendo la ilusión por salir la comodidad y pensar; recuerda que pensar es gratis y seguimos teniendo todo por hacer. Tenemos ante nosotros una gran cantidad de oportunidades, pero muchas veces no las vemos, otras no las entendemos y en otras no estamos dispuestos a pagar el precio para lograrlas, sin embargo sin acción todo que se quedará en buenas intenciones.

Dios nos ha hecho únicos, aptos para pensar de forma original, ser únicos y diseñar una y mil soluciones a los problemas que se nos presentan; y si Él nos ha hecho originales ¿Por qué algunos se empeñan en ser copias? Más aún en nuestros países latinoamericanos nos cuesta mucho pensar base cero y preferimos alternativas probadas en el primer mundo aunque muchas veces no puedan aterrizarse en nuestras circunstancias. La originalidad no es un solo una posibilidad, es una decisión personal, los límites los pones tú mismo.

No obstante, después de hacer el esfuerzo por pensar y e intentar ser originales, el problema no termina ahí, sino en cómo pasar de las ideas a la acción, para lo cual te recomiendo mantengas en la cabeza esas cinco condiciones que te mencionaba anteriormente:
  1. Tener un propósito que te inspire
  2. Equipo con habilidades para la innovación
  3. Contar con método y herramientas
  4. Actitud
  5. Superar las inercias de la organización

Inténtalo y veras los resultados…

Muchas gracias

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

sábado, 30 de enero de 2016

En que consiste la educación para emprender

Durante los últimos meses me ha tocado vivir un interés fuera de lo común en las instituciones educativas por incluir contenidos sobre emprendimiento. Anteriormente algunas universidades los incluían pero hoy se ha vuelto generalizado, y ya no solo sucede en las universidades sino incluso en el bachillerato. Celebro que así sea, a mi no me todo cada de esto, no era frecuente plantearse el tema sino venías de una familia empresaria; si no era tu caso, era francamente raro que surgieran ese tipo de inquietudes.

Viviendo en un país donde la labor empresarial no tiene buena prensa, donde abunda la imagen de un empresario explotador y abusivo de los derechos de los trabajadores, ser empresario no era una actividad social atractiva para amplias capas de la población. En mi juventud resultaba más atractivo ser funcionario que empresario, al menos mis compañeros de escuela más ricos no eran empresarios sino funcionarios públicos. Había más dinero y futuro trabajando para el estado que de forma independiente.

Son loables los esfuerzos que sea hacen desde las universidades y otras instancias para incluir estos temas en sus currículas y animar a los jóvenes a que contemplen la actividad empresarial como una actividad remunerada y con impacto social. Sin embargo la educación para emprender no comienza en la escuela sino en la casa.

Necesitamos una educación que los prepare para resolver problemas que todavía no existen, que los ayude a crear y a generar la mejor versión de si mismos. Emprender es tomar ciertos riesgos y aprender a vivir en incertidumbre para seguir la vocación profesional de cada uno.

En una investigación que vengo realizando desde hace algunos años, me día la tarea de profundizar sobre el origen y funcionamiento de 22 startups desarrolladas en la Zona Metropolitana de la Ciudad de México entre los años de 2012 y 2014. Si bien es cierto que las startups suelen tener algunas características especiales que las hacen diferentes a los emprendimientos tradicionales en algunos casos se sigue el mismo patrón. En su oportunidad publicaré los datos de toda la investigación, pero por ahora solo daré algunos datos que son reveladores. De las 22 startupa analizadas:

En 20 de los 22 proyectos su fundador tiene algún antecedente empresarial en su familia, 80% de los casos fue alguno o sus dos padres y en otros casos un abuelo o un tío cercano.
20 de los 22 fundadores nacieron y crecieron en una familia integrada, con papá y mamá viviendo bajo el mismo techo.
Solo 10 de los 22 recibieron influencia en las instituciones educativa donde cursaron sus estudios para decidir emprender.

Si bien, en los últimos años la cultura emprendedora esta permeando en nuestra sociedad, es innegable que el peso específico para tomar la vocación de emprender se da en el hogar y no en la escuela.

Los emprendedores tenemos algunas condiciones innatas que una educación emprendedora podría despertar:
  • Aprender a manejar el fracaso, enseñarnos desde pequeños que fracasar es algo natural y que a todos nos sucede; que podemos aprender del fracaso cada vez que nos levantamos para intentarlo de nuevo.
  • Aprender que es importante seguir tu vocación y no estudiar una carrera solo porque es la que se puso de moda o la que ofrece los mejores sueldos.
  • Aprender que el dinero es importante pero que no es lo único que se persigue con la actividad profesional.
  • Que la actividad empresarial es una actividad noble y necesaria en la sociedad. Que ser empresario no es ser un ladrón de cuello blanco.

Cuando hablamos de la influencia de la educación formal, si de verdad se quiere incidir en las competencias emprendedoras de los jóvenes se debe pensar en:
  1. Desarrollar habilidades
    • Habilidades creativas que los hagan pensar diferente, que los hagan pensar que tienen grandes cosas que aportar a este mundo.
    • Aprender a hablar en público y dar sus opiniones.
    • Aprender a diferir discutiendo ideas.
  2. Desarrollar actitudes
    • Aprender a trabajar en equipo
    • Saber cooperar y colaborar con otros con objetivos comunes
    • Practicar deportes para que aprendan a perder y sepan que del fracaso se pueden sacar muchas cosas buenas si lo sabemos superar.
    • Aprender que las ideas de los otros pueden ser mejor que las nuestras.
  3. Adquirir conocimientos
    • Conocimientos como las matemáticas, la física, la biología, la historia, economía, administración personal, etc. son un bagaje con el que los jóvenes deben comprender que los problemas de la vida se resuelven más fáciles si has usado el cerebro con regularidad anteriormente. Las materias que te plantean retos son como lagartijas mentales que te habilitan para el futuro.
    • Obvio en los estudios universitarios deben ser una buena lista de conocimientos específicos que un profesional debe conocer.

Estas recomendaciones no son solo para jóvenes con vocación a emprender de forma empresarial, sino también para todos aquellos que quieren emprender algo valioso con su vida y que quieren ser médicos, pintores, bailarines, futbolistas, filósofos o cualquier otra actividad humana noble; ya que con su decisión serán blanco de críticas y recomendaciones de adultos "experimentados" y que debemos orientar pero no coartar su vocación.

La escuela no lo es todo, pero si en casa hacemos nuestra parte y en la escuela los educadores hacen la suya para que los jóvenes sigan su vocación profesional, cualquiera que esta sea y de verdad los orientamos a tomar buenas decisiones; nos espera un futuro mejor con tantos talentos en potencia que estarán por surgir. ¿Tú que opinas?

Jorge Peralta
@japeraltag

@innovadisrup