Mostrando entradas con la etiqueta inspiración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta inspiración. Mostrar todas las entradas

domingo, 13 de enero de 2019

Los liderazgos no siempre coinciden con el organigrama

Dirigir personas es un arte y aún cuando se ha escrito toneladas sobre este tema, más que irnos por las recomendaciones del deber ser quisiera reflexionar contigo sobre la necesidad que tenemos todos de influir positivamente a otros.

También existe la confusión de que las personas que tienen el encargo de hacer cabeza en equipos de trabajo son líderes, pero no siempre sucede así. Los jefes, desafortunadamente no siempre son los líderes de la organización, y existen líderes en todos los niveles jerárquicos. Por esa razón en ocasiones los liderazgos reales no tienen nada que ver con el organigrama.

Sin embargo, una apreciación que genera amplio consenso es la necesidad de un liderazgo en la organización del siglo XXI que se mueve en ambientes de tanta incertidumbre a una gran velocidad. Estas organizaciones requieren de un liderazgo que sea capaz de transformar a otros inspirando para que ellos mismos promuevan su propia transformación.

Hoy estamos seguros de que no pueden existir organizaciones innovadoras sin personas innovadoras, y no habrá innovación sino existe un liderazgo capaz de transformar, sin capaz de inspirar. Nada más dañino para la organización que una jerarquía que no inspire, cabezas que están pensando mas en cuidar el status quo y en controlar sus miedos que en servir a sus clientes y generar valor. Esos jefes son más bien continuadores de las inercias que promotores del cambio y del crecimiento.

Más obligación tienen de influir positivamente los que por vocación profesional o por circunstancias de la vida nos toca hacer cabeza en las organizaciones, porque el peso específico que tenemos es mayor y somos el referente de otros. Por esta razón, un liderazgo que no tiene entusiasmo terminará por no inspirar, por dejarnos fríos y más que un proceso racional, la inspiración debe llegar al corazón.

La capacidad de liderazgo va directamente relacionada con la capacidad de influir, de transformar positivamente, de mover a la acción, de ilusionar para transformar la realidad. Esa capacidad de influir es la que lleva a las personas a ponerse metas y a intentar cumplirlas con el esfuerzo continuado, el mismo que desemboca en la adquisición de hábitos y que culmina en hacernos mejor personas.

El trabajo tiene la capacidad de hacernos mejores, de provocar cambios en nosotros mismos, nos lleva a desarrollar nuevas competencias, nuevas habilidades y en última instancia en avanzar en la mejora personal.

Un líder que transforma tiene tres tareas básicas:
  1. Definir la estrategia, proponer sus ajustes y asegurarse de su cumplimiento
  2. Desarrollar a las personas de su equipo
  3. Vigilar la eficacia de la operación

La estrategia no se limita a realizar un ejercicio de planeación estratégica anualmente, se trata de revisar periódicamente que las metas se vayan cumpliendo y obliga a mantener la mirada en el cliente para pivotear cada que sea necesario

Desarrollar a las personas permitirá justamente influir positivamente en ellas, no sólo para facilitar el cumplimiento de las metas de la organización sino para ayudarlos a ser mejores personas, si se busca con sinceridad que todos en la vayan mejorando en todos los aspectos de su vida se logrará una comunidad de trabajo en la que la colaboración y la confianza serán pilares de la convivencia.

Vigilar la operación siempre será un tema necesario, las metas deben cumplirse de forma eficaz, pero no son por mucho el único fin y tal vez no siempre el más importante. Muchos directivos suelen concentrarse en este aspecto privilegiándolo sobre los otros dos, logrando como resultado organizaciones lentas en las que no se desarrollan ampliamente las capacidades de las personas.

Para ser estratégico es necesario tomar distancia de la operación, de otra forma se dejarán las decisiones a gestores venidos a más con resultados mediocres y no a líderes inspiradores que podrán transformar a las organizaciones.

Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab

domingo, 26 de agosto de 2018

Planear 2019 en un ambiente VUCA ¿Será necesario?

Estamos comenzando el último tercio del año y muchas empresas hacen su ejercicio de planeación para el 2019.

Recuerdo que hace años las empresas grandes solían vislumbrar los siguientes 5 años, pero ante un entorno tan incierto 5 años son demasiados e incluso, algunas personas, nos hemos comenzado a cuestionar los ejercicios de planeación.

Ya desde hace un año planteaba en el post las metas mediocres no inspiran a nadie de que ir por el camino tradicional de apoyarse en los resultados del 2018 para plasmar el plan de 2019 no siempre era el mejor camino. No se trata de minusvalorar o de destruir lo hecho sino más bien liberarse de las amarras mentales para pensar con mayor ambición.

Vivimos tiempos muy volátiles, cambiantes, donde entran y salen jugadores a nuestro sector, donde los sectores se cruzan porque surgen nuevos competidores que antes estaban en otras categorías y surgen nuevos o se transforman otros ya existentes.

VUCA surge del acrónimo en inglés de las palabras: Volatility (V), Uncertatinty (U), Complexity (C) y Ambiguity (A). Como podrás ver, todas estas son características de nuestro tiempo que nos implican una constante transformación de las variables que debemos considerar en cualquier industria o actividad y que abre nuevas oportunidades para todos.

Replantear nuestras metas para el 2019 no es un asunto menor, no se trata de tomar lo del 2018 y echarle más ganas, sino de repensar hacia donde iremos, si estamos dejando oportunidades en la mesa, si podemos movernos hacia otros mercados, si podríamos desarrollar nuevas líneas de negocio, si requerimos rediseñar nuestra propuesta, nuestra comunicación, la entrega de valor que hacemos, la forma en la que cobramos,  ¿Estaremos dejando margen y volumen en la mesa que no estamos logrando aprovechar?

Intentar prepararse para el futuro siempre será un buen ejercicio, tratar de imaginar un 2019 como el 2018 será una mentira y más vale que provoquemos ser protagonistas y no espectadores de un cambio que puede afectar a todos. El futuro no es un tema menor, pero plantear hacia donde crecer es un tema obligado pero conviene hacerlo de la forma adecuada y los esquemas clásicos de planeación estratégica apoyados en Porter son buenos pero limitados.

Temas como la transformación digital, la tercerización de procesos, la integración de nuevo talento, la incorporación a nuevos mercados, el crecimiento acelerado, todo ello debe ser motivo de reflexión y de plantearse con seriedad si vamos a mantenernos en el mismo camino o si propondremos algunos cambios. En algunos casos será más bien una continuación de lo que ya veníamos haciendo, pero en otros requerirá cambios más profundos, más de fondo que implicarán o un cambio de estrategia o incluso hasta un cambio de lógica de negocio.

Ponerse metas ambiciosas es obligado, las personas quieren unirse a historias de éxito, las metas mediocres no inspiran a nadie, y una organización sin metas ambiciosas provocará que los más medianos se queden y los brillantes busquen horizontes nuevos, así que si quieres ponerte o mantenerte en la punta debes reflexionar de que mantenerse en la zona de confort no es una ruta razonable.

Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab

domingo, 12 de agosto de 2018

Presencialidad o virtualidad ¿Qué conviene?

En ocasiones pareciera que es un tema generacional. Una hipótesis es pensar que las personas más jóvenes gustan de lo virtual y las maduras de lo presencial; sin embargo, tal vez no es una cuestión de edad sino de ocasión, algunas actividades requieren presencialidad y otras no, algunas requieren de algo más que la acción concreta, requieren de una comunicación más personal, aquello que llamamos inspiración.

Inspirar requiere algo más que la simple transmisión de ideas. Inspirar consiste en provocar ciertas emociones en las personas que las estimulan a hacer algo con las ideas recibidas, principalmente a tomar decisiones sobre su actuación. Inspirar te lleva a realizar algo que no habías visto con anterioridad o que no habías tenido la voluntad de actuar. De tal forma que el conocimiento en si mismo no lleva a la acción sin la inspiración.

¿Qué necesitamos para provocar esa inspiración?

Sin duda el mensaje es vital porque es ahí donde se transmiten las idas y también las emociones, las herramientas visuales permiten suplir la presencialidad, escuchar una charla Ted en YouTube logra transmitir el mensaje y provocar emociones en quienes la escuchamos. Sin embargo, quien la imparte no puede interactuar más con quienes los escuchan, no somos capaces de recoger impresiones y hacer la comunicación de dos vías.

La tecnología permite la colaboración a distancia y eso trae grandes ahorros de tiempo, esfuerzo y dinero a las organizaciones que tenemos que sacarle el máximo jugo y nos lleva a reflexionar también sobre la irrelevancia de tantas reuniones con tu equipo de trabajo o con clientes, quedarnos con la sensación de que lo mismo se hubiera logrado con una llamada telefónica o con una videoconferencia. ¿Será que ya se ha superado la presencialidad? ¿Qué ya no necesitamos vernos cara a cara? ¿Qué da lo mismo reunirnos en equipo o no para discutir algún punto?

Convendría usar un filtro cada vez que tenemos la decisión de provocar o no una reunión física en la que amerite reunirnos y sea posible hacerlo:
  • ¿Es relevante el tema a tratar? Porque si la respuesta es NO, no conviene verse ni físico ni virtualmente.
  • ¿Sería suficiente hacerlo en un formato no presencial?
  • ¿Las personas tienen esa capacidad de comunicar para darle un valor a la presencialidad?
  • Conviene encontrar el lugar adecuado y el momento adecuado dependiendo de la ocasión

Hay ciertos temas, principalmente los que son importantes para los interlocutores que será necesaria la presencialidad, porque se requiere de esa cercanía, de ese sentir al otro cerca, de darse un apretón de manos o un abrazo, porque en ocasiones también es necesaria esa comunicación más directa que con la virtualidad no se logra.

Hay situaciones que requieren de una conversación cara a cara, y que de ora forma no lograríamos transmitir todo lo que traemos dentro. Debemos lograr vencer la pereza y el miedo para buscar esas conversaciones que nos hacen falta, o las que pensamos que le hacen falta a los demás, porque de otra forma no le sacaremos todo el jugo posible.

Nuestro tiempo obliga a una reflexión entre la necesidad de la presencialidad para lograr toda la inspiración posible y la necesidad de la virtualidad para ganar en agilidad e inmediatez. Cada situación requiere de instrumentos específicos, no dejarnos llevar por la costumbre y de la comodidad de la virtualidad. Pensar en cada situación particular como lograremos el máximo impacto.

Huye de la irrelevancia, trata de transmitir mensajes con valor, logra la mayor inspiración posible cada que lo requieras y después decide en cada ocasión el mejor camino para lograrlo.

Jorge Peralta
@japeraltag

@idearialab


domingo, 11 de febrero de 2018

5 condiciones para pasar de las ideas a la acción

Sin acción no hay transformación. Aun cuando estemos inundados de literatura sobre innovación y muchas organizaciones estén buscando incluir al “bicho” de la innovación en sus estructuras porque es “bueno” hacerlo, porque “todos lo hacen”, etc., la realidad es que se trata de un tema que todos traen en la boca, pero pocos pueden hacerlo realidad.

Lo mismo pasa en los ambientes académicos, programas y sesiones sobre temas de innovación abundan, pero pocos te dan las herramientas para realmente volver operativa la innovación en la organización. Las aulas abundan los ejemplos de emprendedores Premium como Musk, Jobs, Branson y de empresas tecnológicas globales, así como casos de Apple, Facebook, etc., que nos inspiran, pero al salir de esas sesiones no sabemos hacer que hacer con tanta inspiración.

Suele suceder que al regresar a la empresa surjan las decepciones ya que ni yo soy Jobs ni mi empresa es Apple; cuando la estructura de mi organización, mis colaboradores, mis procesos y mis recursos requieren reinventarse, pero lo veo cuesta arriba porque no tengo ni las herramientas, ni el tiempo, ni el conocimiento ni el capital que supongo todo aquello va a requerir.

Pasar de las ideas a la acción es sumamente difícil y sólo se logrará si se cumplen al menos cinco condiciones:
  1. Tener un propósito que te inspire
  2. Equipo con habilidades para la innovación
  3. Contar con método y herramientas
  4. Actitud
  5. Superar las inercias

Para que estas condiciones se cumplan la actitud es básica y comienza por aceptar que la realidad ha cambiado y continuará cambiando lo que nos debe convencer de que nosotros debemos cambiar también.

Durante estos años que hemos estado juntos, tú querido lector y yo desde este lado, he tenido la intención de poner mi grano de arena en tu proceso de reflexión respecto al cambio e impulsarte a la acción. Hoy cumplimos 6 años entregándote unas líneas cada semana buscando  provocarte y empujarte a la acción.

Me acuso de que mi pensamiento radical en ocasiones me traiciona e intento pensar al extremo para provocarte, para buscar en ti reacciones e impulsarte a que te decidas a cambiar. En estos años hemos tenido de todo, comentarios, herramientas, anécdotas de viajes de eventos, experiencias de clientes, alegrías y frustraciones, buscando que en alguna de ellas te veas reflejado, te provoque la reflexión y busques dar un siguiente paso, el de la acción.

Estoy convencido de que muchas organizaciones no crecen o están en un camino de muerte lenta porque no quieren cambiar o porque se han convertido en uno más, y cuando una organización se acomoda y deja de competir se debe a que sus cabezas han pactado con la mediocridad consciente o inconscientemente. A las personas no nos gusta cambiar, preferimos el camino conocido, pero sin duda este es un camino que nos lleva tarde que temprano a la obsolescencia.

Te doy las gracias por acompañarme fielmente estos seis años, confío en tener más motivos en el futuro para seguir tocando a tu puerta compartiendo la ilusión por salir la comodidad y pensar; recuerda que pensar es gratis y seguimos teniendo todo por hacer. Tenemos ante nosotros una gran cantidad de oportunidades, pero muchas veces no las vemos, otras no las entendemos y en otras no estamos dispuestos a pagar el precio para lograrlas, sin embargo sin acción todo que se quedará en buenas intenciones.

Dios nos ha hecho únicos, aptos para pensar de forma original, ser únicos y diseñar una y mil soluciones a los problemas que se nos presentan; y si Él nos ha hecho originales ¿Por qué algunos se empeñan en ser copias? Más aún en nuestros países latinoamericanos nos cuesta mucho pensar base cero y preferimos alternativas probadas en el primer mundo aunque muchas veces no puedan aterrizarse en nuestras circunstancias. La originalidad no es un solo una posibilidad, es una decisión personal, los límites los pones tú mismo.

No obstante, después de hacer el esfuerzo por pensar y e intentar ser originales, el problema no termina ahí, sino en cómo pasar de las ideas a la acción, para lo cual te recomiendo mantengas en la cabeza esas cinco condiciones que te mencionaba anteriormente:
  1. Tener un propósito que te inspire
  2. Equipo con habilidades para la innovación
  3. Contar con método y herramientas
  4. Actitud
  5. Superar las inercias de la organización

Inténtalo y veras los resultados…

Muchas gracias

Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab

domingo, 9 de julio de 2017

Cuenta historias que inspiren

¿Te ha pasado que estas interesado en un tema pero que al escucharlo de una persona en particular, conectas de forma inmediata? O ¿te ha pasado lo contrario, que coincides en la relevancia de un tema pero te identificas con la forma en la que lo cuentan? Todos hemos vivido la experiencia de historias que nos gustan y de otras que no; de mensajes que nos llegan al corazón y nos mueven a la acción, o bien de otros que nos dejan fríos y vemos el reloj para ver si ya transcurre rápido el tiempo.

Parece que es un asunto menor, pero como cambia todo cuando se genera una atmosfera adecuada para que el otro te escuche. Y cuando ese “otro” no es uno nada más, sino varias decenas o cientos, el asunto cambia porque debes transmitir el mismo mensaje como si te encontraras solo con una sola persona que debe escucharte como si sólo le hablaras a él.

Digamos entonces que Storytelling es una técnica empleada para contar una historia de una forma distinta, única, que permite conectar de forma emocional con la audiencia.

Storytelling sirve para:
Mover emociones en las personas para conectar más eficazmente con ellas.
Transmitir un mensaje con más empatía con la audiencia para mover a la acción.
Posicionar una idea en la audiencia objetivo.

Algunos tips para que puedas usar esta técnica con más éxito:
  • Define el contenido principal de tu mensaje: ¿Qué es lo que quieres transmitir? Si lo tienes claro serás capaz de explicarlo en unos cuantos puntos muy claros y concretos.
  • Clarifica quien es tu audiencia. Si tienes claro a quien te diriges podrás ser más empático y usar el lenguaje adecuado.
  • Define tu mensaje principal, no te andes por las ramas.
  • Elige el personaje de la historia, podrás ser tu mismo o alguien más al que describirás para que los demás lo conozcan a través tuyo.
  • Prepara la historia con la duración y estilo adecuados pensando siempre en la o las personas a las que te vas a dirigir.
  • Analiza si requieres algún apoyo para tu historia, una foto, alguna imagen, un cuadro explicativo.
  • Recuerda que lo más importante ir al corazón del que te escucha.
  • Practica antes y registra en un video para que puedas auto-evaluarte y analizar si realmente transmites o no el mensaje y si transmites las emociones correctas que muevan a la acción. Para ello necesitas un “Prototipo visual” que te permita hacer los ajustes necesarios.

No es suficiente con tener ideas y propuestas valiosas, es igual de importante tenerlas que comunicarlas.
Jorge Peralta
@japeraltag


@idearialab